El Tábano Legislativo

Por Solón y Licurgo
 
*Rinde Congreso del Estado homenaje a Jorge Medina Viedas
*El Grupo Mayoritario mantiene una actitud soberbia y prepotente
*La sesión secreta: un acto de indecencia política

 

 En medio de los movimientos trepidatorios que se producen en el modus operandi de la 63 Legislatura del Congreso del Estado de Sinaloa, hubo en la sesión del jueves 29 de noviembre, un breve momento de calma y civilidad. Al abrir la sesión, la presidencia de la mesa directiva anunció a los presentes el fallecimiento ese día por la madrugada de Jorge Medina Viedas, ex rector de la Universidad Autónoma de Sinaloa. Llamó la atención la lectura de la nota necrológica –que fue seguida con mucha atención por los presentes, quienes guardaron respetuoso silencio–, en la que se hizo una semblanza, un recorrido de la trayectoria académica e intelectual de una de las figuras más destacadas –si no es que la más importante–, del movimiento democrático de la reforma universitaria en Sinaloa.

Luego de la semblanza leída por la presidencia de la mesa directiva, y que se preparó desde la secretaría general del Congreso, el titular pidió un minuto de aplausos a la memoria de Jorge Medina Viedas. Fue, sin duda, un homenaje sentido a una figura icónica de la Universidad Autónoma de Sinaloa, que encarnó los mejores y más altos valores y tradiciones progresistas del reformismo universitario. Su largo viaje, cuyo inicio podemos datar en 1966, cuando fue parte del núcleo dirigente que movilizó a los estudiantes universitarios contra el autoritarismo del entonces rector Julio Ibarra Urrea, está lleno de momentos estelares cuyo cenit se alcanzó a principios de los años 80, cuando en defensa de la autonomía de la UAS y contra la pretensión gubernamental de cercenar su sistema de educación media superior, se colocó al frente de las más poderosa movilización de conciencias y voluntades en defensa de la integridad de la vieja casona rosalina.

Pero Medina Viedas no sólo fue una figura académica e intelectual. Fue también un dirigente político. Y lo fue del más poderosos movimiento social, popular, que se haya producido en Sinaloa en muchos años, cuando junto a otros jóvenes universitarios, como Liberato Terán Olguín, Antonio Medina de Anda y Antonio Pacheco Ortíz, miembros de la generación de la Reforma que nutrieron sus ideales y sus sueños en el espíritu de los reformistas de Córdoba, se convirtió en el líder del Frente de Defensa Popular. Este Frente desde fines de 1969, movilizó a miles de trabajadores de la ciudad, estudiantes, amas de casa y, en general, grupos e individuos que forman parte de lo que genéricamente podemos llamar sectores populares, contra la ley de desarrollo urbano, que el gobierno de Alfredo Valdez Montoya pretendía imponer para proteger los intereses de la oligarquía de fincatenientes en el estado. Esa lucha victoriosa, ese reconocimiento y aprecio que le ganó de la gente humilde, tuvo su correlato en el rechazo de los grupos de poder económico y político de Sinaloa, que lo vieron siempre como su enemigo.

Este largo viaje ha llegado a su fin. Pero Medina Viedas será por siempre una figura señera, epónima, en la historia luminosa de la Universidad Autónoma de Sinaloa, y del movimiento universitario democrático, del cual fue siempre uno de sus más brillantes dirigentes. Ha terminado su recorrido. Sus experiencias quedan, como queda su ejemplo generoso. En su homenaje, recordemos este poema de Kavafis:

Ítaca

Cuando emprendas tu viaje a Ítaca
pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.
No temas a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al colérico Poseidón,
seres tales jamás hallarás en tu camino,
si tu pensar es elevado, si selecta
es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo.
Ni a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al salvaje Poseidón encontrarás,
si no los llevas dentro de tu alma,
si no los yergue tu alma ante ti.

Pide que el camino sea largo.
Que muchas sean las mañanas de verano
en que llegues -¡con qué placer y alegría!-
a puertos nunca vistos antes.
Detente en los emporios de Fenicia
y hazte con hermosas mercancías,
nácar y coral, ámbar y ébano
y toda suerte de perfumes sensuales,
cuantos más abundantes perfumes sensuales puedas.
Ve a muchas ciudades egipcias
a aprender, a aprender de sus sabios.

Ten siempre a Ítaca en tu mente.
Llegar allí es tu destino.
Mas no apresures nunca el viaje.
Mejor que dure muchos años
y atracar, viejo ya, en la isla,
enriquecido de cuanto ganaste en el camino
sin aguantar a que Ítaca te enriquezca.

Ítaca te brindó tan hermoso viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene ya nada que darte.

Aunque la halles pobre, Ítaca no te ha engañado.
Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia,
entenderás ya qué significan las Ítacas.

**

Lo que debería ser un espacio para el diálogo, el entendimiento, la búsqueda de acuerdos, compromisos y consensos por el bien de Sinaloa, ha terminado por ser un espacio de batalla y confrontación. A la nueva mayoría del Congreso le ha ganado la pulsión autoritaria que, ya lo sabemos, está en su ADN, pero que precisamente por su condición de mayoría, les debería imponer la obligación de autocontención. Pero está visto que esto no es lo suyo. Cada una de sus acciones lleva una evidente intención revanchista, cobrar facturas, hacer ajuste de cuentas con sus adversarios, más bien con sus enemigos, e imponer a como dé lugar una lógica de guerra.

Esa es la lógica que imperó en una semana tormentosa como la que acaba de concluir, y que pone en riego la civilidad y el trato respetuoso que merecen todas las fuerzas representadas en la 63 Legislatura. Nos referimos a la intención –finalmente materializada en sesión secreta del pleno luego de tomar completamente las instalaciones del Congreso, impidiendo el acceso a toda persona que no fuese parte del grupo mayoritario–, de echar abajo las cuotas que reciben las organizaciones de productores del campo, que no es sino una acción enfilada a golpear a las organizaciones campesinas agrupadas en el Congreso Agrario Permanente, y que les permiten realizar diversas gestiones de apoyo en favor de sus agremiados.

El asunto fue planteado por el grupo mayoritario en la reunión del lunes de la semana que ha concluido de la Junta de Coordinación Política, como un punto de urgente y obvia resolución a incluirse en la agenda de la sesión plenaria del martes 27 de noviembre. El dirigente del Grupo Parlamentario del PRI, Sergio Jacobo, pidió dar un tratamiento más flexible a un tema asaz delicado, y planteó que la discusión sobre el particular se derivara a la comisión permanente del campo y asuntos agropecuarios, a lo que se negó el grupo mayoritario.

Empeñado en hacer valer su condición de aplanadora, los del grupo mayoritario se mantuvieron en sus trece y llevaron el tema al orden del día y a la plenaria. A estas alturas, el asunto ya había escalado, y generado una movilización de campesinos y productores agrícolas, que en varios centenares de hicieron presentes en la sesión del martes 27. La intolerancia e intemperancia solo contribuyó a avivar la hoguera de la inconformidad y el enojo de productores que terminaron tomando la tribuna y la suspensión de la sesión. En la sesión del jueves 29, contra todo sentido común y sensibilidad política, el grupo mayoritario insistió en tratar el tema como parte del orden del día, lo que obligó a productores a expresar de nuevo su firme y decidido rechazo, subiendo de nuevo a la tribuna, y provocando la suspensión. Sería por la tarde de ese mismo jueves, cuando de manera casi secreta, el grupo mayoritario convocó de sesión, excluyendo de la convocatoria a los diputados del Grupo Parlamentario del PRI, de tal modo que fueran solo ellos quienes decidieran un asunto que ya el núcleo dirigente había decidido. Es decir, la sesión solamente fue la escenificación teatral de un acuerdo que ya se había adoptado.

Para ello, como apuntamos, se tomó el Congreso. Desde mediodía se bloquearon los accesos peatonales y al estacionamiento, se prohibió la entrada y la sesión se realizó casi en secreto. Triste forma de procesar los acuerdos de una mayoría que ha demostrado en escasos dos meses, las peores formas de conducción política, que puede llevar la confrontación a una nivel que todos terminemos por lamentar.

El punto de acuerdo de marras del grupo mayoritario planteaba que el titular del poder ejecutivo tomara las medidas pertinentes para evitar lo que llaman “cobros inconstitucionales” como la llamada cuota ejidal, administrada por el Consejo Estatal Agropecuario, es decir, su eliminación. Asimismo, pedían que a esta Soberanía se hiciera llegar un informe de lo recaudado por cuota ejidal, CAADES y Pequeña Propiedad durante los años 2017 y 2018,  así como de la distribución a organizaciones.

Hay que ser reiterativos en un punto: el GP del PRI no se niega a discutir el asunto, sino que pide se trate en otra instancia y ahí se resuelva lo conducente. Señalan que solamente desde el desconocimiento de la realidad del campo sinaloense, puede hacerse una afirmación tan absurda, y que la cuota CAAADES, a la que con tanta vehemencia se refieren, está señalada en la Ley de Asociaciones Agrícolas del Estado de Sinaloa, en tanto que la cuota Liga es resultado de un acuerdo administrativo, en el que se reconoce y establece el principio de libertad de asociación a todas las organizaciones de productores del sector social.

El punto de acuerdo, sostiene el GP-PRI, supone la desaparición de todos los organismos agrícolas del campo sinaloense.La medida implicará la asfixia económica y financiera de las principales asociaciones de agricultores de los sectores privado y social, y Sinaloa ha destacado no solo por su capacidad productiva, competitividad y productividad, por su condición de líder nacional en la producción de alimentos, sino por la fortaleza y unidad de sus organizaciones de productores.

Fortaleza y unidad, reiteran, que ha demostrado en los momentos más difíciles, a lo largo de su vida combativa y solidaria con las exigencias del desarrollo del país y del estado, y que no puede ni podrá debilitar ninguna iniciativa de quienes, sin presencia en las luchas del campo, hoy quieren doblegar a sus organizaciones más representativas: quienes proponen esta medida no consensuada y no consultada al interior de este sector productivo, desconocen la historia del agro sinaloense, cuya fortaleza y principales activos en gran parte se explican por la lucha y la representación que han realizado estas organizaciones durante casi nueve décadas.

Añaden que hay un trasfondo político del grupo mayoritario de atentar justamente contra las asociaciones agrícolas, que no viven de aire, y que utilizan esos recursos para la gestión de los asuntos que interesan a los productores, a los hombres y mujeres que dedican su vida a hacer producir la tierra, y que esta idea tiene el único propósito departidizar, politizar un tema que solo corresponde a los productores, y que hoy, alimentados por el desprecio a las principales instituciones privadas y sociales del campo sinaloense, plantean una agenda para destruir todo esquema de representatividad de los campesinos y agricultores de la entidad.

Y se preguntan: ¿Se trata de una estrategia de acoso y derribo de las organizaciones de productores del campo? ¿Se trata de debilitar a las organizaciones agrícolas para que éstas no puedan enfrentar las nuevas directrices de la política agropecuaria?

Estas y otras preguntas, afirman, son pertinentes, ya que hay voces provenientes del que será el nuevo gobierno, en el sentido de que los productores sinaloenses son los principales beneficiarios y concentradores de los apoyos financieros y comerciales que el Gobierno de la República otorga al campo, y quieren ahora redireccionarlos al sur y sureste del país.

Este es el fondo de la cuestión. Estas son las ideas que se defienden. Y estas son las ideas por las que, ya ha anunciado la Liga de Comunidades Agrarias, seguirá luchando la Liga de Comunidades Agrarias y el Congreso Agrario Permanente, y que contará siempre con el respaldo del Grupo Parlamentario del Partido Revolucionario Institucional.

Una última cuestión sobre la sesión cuasi-secreta, subrepticia, a la que se convocó el jueves 29 por la tarde. Esto es algo de lo que dijo el líder del Grupo Parlamentario del PRI en la 63 Legislatura, Sergio Jacobo Gutiérez:

“Es una sesión que representa una verdadera vergüenza para la historia de la vida política y la vida parlamentaria de Sinaloa… Es un acto de verdadera indecencia y cobardía política, porque el grupo mayoritario de Morena espero alevosamente, algo que ya tenían premeditado, que los manifestantes que están impugnando esta decisión se retiraran del palacio legislativo, para sesionar como delincuentes, para sesionar ellos en lo oscurito en un acto que es violatorio a los derechos políticos que tenemos los legisladores.”

En la raya

¡CUEN! ¿OTRA VEZ?
La mano negra
Por José Luis López Duarte

Se presentó la última encuesta estatal sobre personajes en el ánimo social para considerarse como aspirantes a gobernador en las elecciones del 2021 y de nuevo se reiteró que quienes aparecen como los más reconocidos son Héctor Melesio Cuén, Rubén Rocha Moya y Gerardo Vargas Landeros, entre otros, tiene mérito, presencia y algún prestigio que pondera la población.

Los tres señalados son personajes muy activos en los últimos meses, quienes buscan un nuevo reposicionamiento después del 1° de julio, elección que tuvo un resultado muy atípico que no representó pros ni contras para ninguno de estos personajes.

Cuén, que perdió la elección a senador, sigue en el ánimo social y con el mismo activismo de la campaña electoral en sus nexos políticos y sociales con la sociedad, específicamente promoviendo tres reformas nacionales con apoyo de más de 200 mil firmas de ciudadanos, reformas que centralmente promueven reducir el financiamiento público a los partidos políticos, cambiar el horario de verano y quitarle el IEPS a combustibles.

Rubén Rocha, que ganó la elección a senador, disfruta su ascenso a la cámara alta del Congreso de la Unión procurando qué hacer en una diversidad de encuentros y en el contexto de la dispersión política de MORENA, así como la alianza que priva en el amlovismo y el gobernador Quirino Ordaz del PRI.

Mientras, Gerardo Vargas, priista destacado y la cara pública del malovismo continúa bregando en proyectarse con dualidad contradictoria de sostenerse en el PRI, de enfrentar o no al gobernador del estado y en ser o no ser priista, lo que traduce su imagen como un liderazgo que quiere y no puede, pero que allí está en primera línea política.

A raíz de que se anunció esta prospectiva electoral para el 2021 que anuncia la encuesta, ha desatado una guerra mediática y política contra Héctor Melesio Cuén de nuevo y en el centro se coloca otra reforma de la ley orgánica de la UAS, bajo el supuesto de que Héctor Melesio Cuén fue el autor de la desaparición del voto universal y secreto para definir a todas sus autoridades, cuando la verdad es que fue Rubén Rocha, siendo rector de la UAS en 1993, fue el autor de dicha ley que no se atrevió a implementar como tampoco el rector Guevara ni Gómer Monárrez.

Fue Héctor Melesio Cuén, que asumió la decisión de reordena el sistema político de la UAS, la crítica situación laboral y la ponderación del bachillerato como el subsistema medular de la educación media superior.

Hoy se habla por los antiamlovistas de liquidar el sistema de la jubilación dinámica y lo amlovistas de su defensa, cuando en realidad ya hace más de diez años que a jalones y empellones se disolvió el fondo de pensiones y se liquidó el doble cobro de pensión y jubilación para los nuevos ingresos, quedando a salvo los derechos de los que los tenían: Punto.

Siendo así, la historia queda al desnudo que de lo que se trata es una lucha política contra el PAS y Héctor Cuén, bajo propósitos que dichas fuerzas no han sabido encarar por sus mezquinos intereses sectarios que ahora pretenden convertirlos en bandera política de MORENA, quedando al desnudo que de lo que se trata es de empezar el boicot y bloqueo al desarrollo político de Cuén. Así, el enredo, la simulación y el revanchismo, son mayúsculos.

AMLO y las Virtudes

AMLO y las virtudes de “un empresariado nacional
dependiente del mercado interno”
César Velázquez Robles

 

La calidad de nuestra deliberación pública es bastante pobre. El espacio donde debían darse cita las diferentes visiones sobre la realidad política nacional y estatal, ha sido copado prácticamente desde mucho tiempo antes de la elección presidencial, por el discurso del odio. Ni siquiera podríamos decir que hay mucho “ruido retórico”. No. Para nada. Lo que domina el ambiente es la descalificación, la diatriba, el insulto abierto y descarado hacia quien expresa una opinión distinta sea en las redes sociales, en los medios o en cualquier conversación cotidiana. La acusación de “reaccionario” que se lanza frente a cualquier comentario que cuestiona las acciones, decisiones y medidas que está adoptando el presidente electo, no tiene nada de inocente. Se cree firmemente en esa presunta “superioridad moral” que da estar de lado de toda iniciativa proveniente de la Cuarta Transformación. Ahí no hay espacio para la crítica, para la duda, para el cuestionamiento. La lealtad es total y absoluta.

Por eso, cuando escuchamos o leemos intervenciones en el espacio de lo público que tratan de ir más allá del ambiente político enrarecido en que nos estamos moviendo, y busca esclarecer nuestra realidad o, al menos, interpretarla sin la mirada obtusa que domina nuestras reflexiones, creemos que, pese a todo, hay posibilidades de enriquecer el debate, estimular la libre circulación de las ideas y acercar posiciones a través del reconocimiento recíproco de nuestra diversidad.

Es el caso del artículo de Gibrán Ramírez Reyes, publicado en el diario Milenio del pasado 19 de noviembre, con el título “El empresariado en la disputa por la nación”. Encontramos ahí un enfoque interesante de interpretación de la realidad política, con el que se puede discrepar o estar de acuerdo pero que, desde un mirador de libertad y tolerancia intelectual, puede y debe ayudar y contribuir a oxigenar un poco este ambiente turbio.

Ramírez Reyes abre su artículo con una afirmación que difícilmente puede ser rebatida: “La distancia entre las interpretaciones (sobre la realidad del país, se entiende) es tan grande que parece que estuviéramos viendo procesos completamente ajenos”. Y en efecto, así está ocurriendo. Hay una especie de disonancia cognitiva entre los actores de la vida política del país, que hace que el diálogo sea sustituido por monólogos y soliloquiosque, como apunto al principio, no añade valor a nuestra reflexión colectiva. El artículo aspira a romper con esa dinámica y, al compartir con el autor ese propósito, quiero también hacer mi modesta contribución a este debate.

1.- Ramírez interpreta el momento actual que vive el país desde la famosa teoría del péndulo,  planteada ya desde hace varias décadas por Daniel Cosío Villegas, y que ha ganado carta de naturalización entre analistas, historiadores, teóricos de la economía y de la política. Visto en retrospectiva, la evolución histórica del país se aborda a través de sus ciclos largos, es decir, que cubren toda una época. Así, se ha producido históricamente “por lo menos desde 1808, una lucha política entre los sectores de las élites económicas ligados al mercado interno y aquellos de vocación externa”.

2.- Habría, así, un ciclo largo de nuestra modernidad que abarca, para utilizar la terminología que busca imponer el nuevo bloque gobernante, la llamada “Primera transformación”, esto es, los prolegómenos de la lucha independentista, los inicios de la construcción del Estado-nación, la disputa entre liberales y conservadores que derivó en un inestable equilibrio de fuerzas, las intervenciones extranjeras en México y los esfuerzos de recomposición de la vida política nacional. El país en esta época fue un desastre. Ni una ni otra fuerza fue capaz de hegemonizar un proyecto de nación. No puede decirse que pudo imponerse un modelo de desarrollo hacia adentro o un modelo de desarrollo hacia afuera. Sin infraestructura, sin aparato productivo, con relaciones económicas propias de un régimen de producción mercantil simple, el país ni siquiera se asemejó a un “castillo  feudal con fachada capitalista de cartón”. Digamos que, apenas forzando mucho los hechos para acomodarlos a la teoría, podemos decir que en esta época se impusieron “las élites ligadas al mercado interno” o las de  “vocación externa”.

3.- Un segundo ciclo, no tan largo por su duración, pero si por su extensión y profundidad, es el de la Reforma, que buscó precisamente organizar ese tránsito de la producción mercantil simple a la producción mercantil desarrollada, es decir, para la implantación del capitalismo. Las leyes de este periodo tuvieron precisamente ese propósito. Fue la etapa fundacional del capitalismo en México, y es precisamente en ese sentido que puede hablarse, para seguir con la terminología en boga, de la “Segunda transformación”. Y creo que esos esfuerzos de la generación de la Reforma, de tímidos no tuvieron nada: leyes como la desamortización de los bienes eclesiásticos o la liquidación de las tierras comunales buscaron precisamente ampliar las fronteras de un capitalismo seminal que pugnaba por abrirse paso en un país que no acertaba a romper con su visión precapitalista. Si, ciertamente, podemos decir que en esta etapa de la historia del país el péndulo se movió hacia el mercado interno.

4.- La larga etapa de la modernización autoritaria, significada por la derrota del movimiento reformista que buscaba instaurar y consolidar el capitalismo en México, representó un nuevo movimiento del péndulo. El sector externo se convirtió en la locomotora de arrastre del sistema, y de esa época data el sistema de ferrocarriles que permitía conectar los centros de producción con los mercados internacionales. Esta etapa de  desarrollo hacia afuera, que de acuerdo con una tipología muy extendida puede definirse como modelo agro-minero exportador, no propició el desarrollo y florecimiento de un capitalismo interno, sino la formación de economías de enclave basadas por lo general en la superexplotación del trabajo, de donde procedía una parte fundamental del excedente económico generado. Ciertamente: el péndulo viró hacia las oligarquías que descansaban en el sector externo.

5.- El movimiento social de principios del siglo XX representó una nuevafase en esta teoría pendular de la historia. El viejo modelo de desarrollo hacia afuera que prohijó una oligarquía económica depredadora y una élite política extractiva, hizo crisis y fue sustituido por un modelo de desarrollo hacia adentro, de mercados económicos cerrados a la competencia externa, por tanto con un mercado interno cautivo. Asimismo, por un mercado político monopolizado a través de las políticas de unidad nacional que inhibiría durante mucho tiempo toda competencia seria por el poder, primero por los consensos activos en que se fincó, y luego por los consensos pasivos en que se desenvolvió el sistema político mexicano hasta ya muy avanzado el siglo XX.

6.- Este nuevo movimiento pendular “para regresar a un proyecto nacionalista fincado en las élites dependientes del mercado interno en la posrevolución mexicana… duró hasta finales de la década de los 70, cuando comenzó a incubarse la dependencia financiera del exterior y la vuelta de un proyecto contrario”, nos dice Gibrán. Aceptando sin conceder, como dicen los abogados, y reconociendo que ese largo ciclo estuvo marcado por profundas transformaciones en el orden internacional e interno, las dos guerras mundiales, la redefinición de la arquitectura financiera global, la nueva inserción estructural de las economías dependientes en el capitalismo que emergió de la segunda posguerra, la crisis petrolera de los años 70, etc., etc., solo forzando mucho el esquema analítico, se puede decir que aquí no hubo otra hegemonía que la de “las élites dependientes del mercado interno”. El correlato político del periodo de “desarrollo hacia adentro”, de fronteras cuasi-cerradas, de ausencia de competitividad económica, fue un régimen con acentuados rasgos autoritarios, con una democracia controlada y dirigida, rasgos todos ellos que pueden reproducirse  y recrearse en el caso de que ahora, como presume Gibrán, el péndulo oscile hacia un régimen más inclinado al desarrollo del mercado interno respaldado por un consejo asesor empresarial “integrado por notables miembros de la oligarquía… (que) tienen en común que son parte del empresariado nacional dependiente del mercado interno”.

7.-  Quienes hemos compartido en sus líneas más gruesas la dicotomía de Carlos Tello y Rolando Cordera en “La disputa por la nación”, asumimos que, en efecto, está por un lado, un proyecto pro-empresarial, privatizador, que deifica al mercado, y que se convirtió en dominante desde los años 80 , y por otro, un proyecto de desarrollo que se propone corregir las profundas desigualdades económicas y sociales, así como la extendida pobreza que es el patio trasero de la modernidad excluyente y concentradora que ha dominado.

8.- Pero ni uno ni otro proyecto se encuentra en estado más o menos puro. Ni el consenso de Washington ocupa todos los espacios de la vida económica y social, ni el Consenso de Santiago es solo una vaga y difusa aspiración. Hay muchos espacios entre los que por diversas razones, sea para impedir una mayor conflictividad de la vida colectiva, sea porque la correlación de fuerzas impide a los grupos oligárquicos imponer políticas draconianas, o porque no pueden completar un proceso de captura del Estado, encontramos algunos equilibrios inestables en países y regiones del subcontinente.

9.- Por eso, sostener “que el proyecto nacionalista moderado, es el que triunfó en julio pasado”es bastante aventurado, para continuar en verso. Hay, en esta visión, una sobrevaloración  de una burguesía que se presume nacionalista, y que en oposición a una oligarquía que se vincula a los intercambios  comerciales de los grandes bloques, está más interesada en ampliar el mercado interno, en reformas económicas y sociales que propicien la  integración, y aseguren una mayor presencia del estado en la vida colectiva.

10.- Según Gibrán, esta burguesía es la que se ha aliado a López Obrador, a través de este consejo asesor empresarial. Estos “notables miembros de la oligarquía”, esta “élite empresarial dependiente del mercado interno”, “unido al respaldo popular hipermayoritario del gobierno entrante, formará parte del bloque histórico triunfante”. ¡Cuánta virtud de los defensores y promotores del mercado interno! ¡Esa burguesía “nacionalista” que tantos ejemplos de entrega a los más altos intereses de la patria ha dado en estos años! He aquí algunos de sus nombres: Ricardo Salinas Pliego, Bernardo Gómez, Olegario Vázquez, Carlos Hank González, Miguel Alemán Magnani.

Esos “notables miembros de la oligarquía” buscan redefinir, como siempre, al amparo del poder político, las condiciones de su nueva reinserción en el modelo de control y dominación política, para asegurar las condiciones de reproducción ampliada de sus capitales.