DOS A LA SEMANA:INSTRUCCIONES PARA NO CAGARLA TAN SEGUIDO.

Jorge Eduardo Aragón Campos         jaragonc@gmail.com

Antes que nada le advierto a usted que este artículo viene escrito en sinaloense llano, pues quiero dedicarlo a la memoria de Carlos Corrales Sr y de Víctor Garduño, ambos fueron personajes muy conocidos dentro del ambiente empresarial culichi por allá en los años setentas. Garduño era un excelente y malhablado conversador y siempre que entraba en polémica usaba una frase que se la escuché a él por primera vez, de ahí que se la atribuyo como de su autoría: para hablar con autoridad sobre temas que se desconocen por completo, se necesita ser o muy chingón o muy pendejo.
Ya desde aquel entonces, era notorio un hábito muy nocivo que no ha dejado de crecer: la convicción de que lo importante no son los resultados, sino la intención; con que haya sido buena basta.
Menciono todo esto porque como ya estarán enterados, tenemos aquí en Sinaloa a dos alcaldes que son unas verdaderas chingonerías para todo lo referente a pandemias, Jesús Estrada Ferreiro en Culiacán y Guillermo Benítez Torres en Mazatlán: ambos han dispuesto para sus respectivas ciudades, que a partir del 31 de julio nadie podrá ingresar a lugares públicos sin mostrar su certificado de vacunación; el primer problema, para empezar, lo señala nuestro amigo y colega Guillermo Bañuelos en su más reciente entrega de Puente Negro, donde nos comparte la publicación que apenas esta misma semana hiciera el vocero de la Presidencia de la República, Jesús Ramírez Cuevas, donde informa que “solo el 53% de los mexicanos han recibido las dos dosis y que, confío, cumpliremos el compromiso de vacunar a la mayoría de la población en octubre.” El subrayado es nuestro: ni siquiera dijo a toda.

https://www.facebook.com/guillermo.banuelos.547

Como bien señala Bañuelos, con base en ese dato (y dándolo por bueno) la mitad de los ciudadanos no vacunados quedarán segregados o encerrados en sus casas; se quedó corto, en realidad se trata de actos que sí pueden tipificarse como genocidio; pero vamos yendo de menos a más.
Usted debe recordarlo, admito no tuve la previsión de guardarlo pero ya reaparecerá el video que recientemente publicó Jesús Estrada Ferreiro, donde anticipaba que ante la magnitud de la tercera ola habría acciones fuertes –pero necesarias- por parte de la autoridad; ahí, el alcalde capitalino linda con arrancarle a la epopeya un gajo cuando en un arranque de sinceridad, suelta frases desesperadas como “Lo hemos intentado todo y nada ha funcionado”; “Ya no sabemos qué hacer”. Por lo visto ya encontró: al menos para inventar no es tardado.
No fuera para algo bueno…
El químico Benítez sí se fue hasta el baño. De plano. Hay que ser muy caradura cuando si algo sobraron, fueron los ejemplos de una conducta renuente que fue escalando ante las evidencias que día tras día se le fueron acumulando: por todo Mazatlán aparecían en cualquier momento y por el motivo que fuera, multitud de vacacionistas cometiendo desmanes y excesos que en términos rigurosamente epidemiológicos son considerados como un reverendo desmadre. Todo esto nos consta a todos: notas periodísticas, fotos y videos en redes sociales, etc. donde aparecen multitudes descubiertas del rostro en playas atestadas, hoteles donde los huéspedes se traman a madrazos con el personal que pretende obligarlos a usar cubrebocas, mujeres desnudas haciendo maleconazo nocturno sin que en ninguna parte del video o la foto -según sea el caso- aparezca el teléfono de alguna de ellas… al unísono con todo esto, desde las salas hospitalarias los testimonios, llamados, alertas, súplicas, advertencias, etc. eran sistemáticamente desoídas y minimizadas por el alcalde. Es más –y ateniéndose a la propia narrativa oficial local-, la cepa Delta entró a Sinaloa por Mazatlán en un barco del cual bajaron a varios marineros enfermos de ella.
Lo bueno es que frente a todo este panorama ya vienen acciones contra los responsables, que no son otros que una bola de cabrones antivacunas, kamikazes del conservadurismo empeñados en provocar fuga de capitales y en dar mal aspecto al turismo, porque aquí en Culiacán y en Mazatlán, si hay alguien sin vacunarse es porque no ha querido. Esto no se acaba aquí, continuamos en la siguiente entrega.

ALEGORIAS: MI EXPERIENCIA CON COVID-19.

RAUL IBÁÑEZ MÁRQUEZ

Hoy fui dado de alta, por mi doctor, del tratamiento de COVID-19, con resultados francamente positivos, todo el proceso fue afortunadamente, tranquilo y sin complicaciones.

Con el animo de trasmitir, lo que a mi juicio, fueron piezas claves en el desarrollo de la enfermedad, me gustaría compartir mi proceso.

Hoy hace 17 días mi hijo menor; Pablo llego a casa con dolor de cabeza y cuerpo cortado, mi esposa estaba fuera con mi hija y mis nietos, como todo viernes, por tradición vemos una película o una serie, sin embargo extrañamente me dijo que se sentía mal y se acostaría y ni siquiera saldría con sus amigos, siendo viernes y por su edad, si fue un suceso extraordinario.

El sábado de plano no quiso salir de su cuarto, para el domingo estaba apuntado para recibir la primera dosis de su vacuna, sin embargo ante los síntomas, decidimos primero hacer la prueba antes de recibir la vacuna, fuimos a realizarla y para las tres de la tarde ya teníamos un resultado positivo.

Al lunes siguiente fui yo a hacerme la prueba, sin ningún síntoma, solo por precaución, saliendo también positivo.

Y aquí empieza el verdadero vía-crucis, surgen las dudas, los cuestionamientos, un verdadero entorno de incertidumbre, a continuación tratare de narrar mi experiencia y cuestionamientos:

Ahora a quien acudo?

Con quien lo comento?

Quien es doctor ideal?

Que empiezo a Tomar?

Cuanto me va a costar?

Mi seguro lo cubrirá?

Que pasara cuando regrese mi esposa?

Con quien hemos convivido, estos días. para notificarles?

Que tan grave es el avance de la enfermedad?

Corremos el riego de que se complique todo?

Ante el cumulo de dudas, ahora yo puedo asegurar, que lo mejor es:

  • Checar con gente que haya vivido la experiencia, entre los que te rodean, que hayan pasado por el proceso, tanto con los que les fue bien, regular o mal.
  • Considerar, pero no de manera determinante a quienes no han pasado por la experiencia, aunque hayan acumulado una gran cantidad de información “teórica” de información de la tele e internet.
  • Haber estado vacunado si ya tuviste la oportunidad, esto es fundamental, haber dejado pasar esta oportunidad puede ser la diferencia entre tener graves complicaciones o pasar, como nosotros de manera francamente cómoda, esta enfermedad. 
  • Una vez decidiste con que medico tratarte, tener un primer acercamiento para evaluar con la mente abierta, sin prejuicios, pero agudizando el sentido común, para escuchar sus argumentos, no todos los doctores, como en cualquier profesión, son suficientemente explícitos, claros y precisos para comunicar.
  • Después de escuchar al doctor y si fue convincente; tomar al pie de la letra sus indicaciones, paso por paso, movimiento por movimiento.
  • Actuar de inmediato, manos a la obra!!
  • Hay dos factores, sencillos para monitorear tu estado; la temperatura y la saturación de oxigeno, en mi caso propuse monitorear las dos cada hora y llevar una bitácora, por un lado tranquiliza a la familia, a ti mismo pero aparte es un magnifico reflejo de cómo vas.
  • En conclusión como en todo, hay que seguir un proceso lógico, un protocolo, lo demás son lugares comunes, un sistema inmunológico fortalecido una condición física de regular para arriba, alimentación balanceada, deporte.
  • Hago la aclaración que en esto yo no he sido un dechado de virtudes, mucho de todo, en algunos casos en exceso; fume cuarenta y tres años y aun así siguiendo estas recomendaciones; debo decir que me fue mucho muy bien.

Mi decisión de quedarme con el doctor con quien me trate obedeció a lo siguiente:

Después de preguntar a varios amigos , compadres y familiares que habían tenido contacto con el virus, fue con el cuñado de un muy querido y cercano compadre con quien decido acudir; el doctor José Miguel Figueroa Chávez, un otorrino-laringólogo, de Guadalajara que ha ido tomando mucha experiencia -como muchos- en el tratamiento del COVID-19.

Ya tomada la decisión no hay que andar preguntando mucho, eso de que “cada cabeza es un mundo”, en estos casos aplica con suma precisión, todos tienen una amigo compadre o conocido que si sabe como hacerlo, esto puede provocar mas incertidumbre y descontrol; evalúa tus opciones, toma tu decisión y no te muevas, si te equivocaste ya podrás rectificar.

En mi primera comunicación me encontré con un doctor sobrio, le había mandado nuestras pruebas de Antígeno, tanto de mi hijo como la mía, me pidió que de inmediato nos hiciéramos una tomografía computarizada de tórax de los dos y le mandáramos los resultados de inmediato.

Al mandarle los resultados, me dijo: “efectivamente ahí esta el virus tanto en el pulmón de su hijo como en el de usted”.

Yo balbucee, si desde ayer tenia la prueba con positivo, por lo que me dijo: “haber señor Ibáñez, hay miles de pruebas que por alguna razón se equivocaron, con la tomografía tengo la certeza no solo de la existencia sino del avance en sus pulmones”, me quede callado y pensé que meticuloso y preciso el doctor.

Otra cosa que me dijo este virus es muy traicionero, necesitamos detenerlo con todo, vamos a atacarlo por lo pronto de inmediato siete inyecciones, pastillas (algo así como 100 pastillas).

Es decir una vez que estuvo cierto de la enfermedad y su avance no se anduvo por las ramas, se fue con todo y muy a tiempo.

15 días de medicamentos, encierro, mucho liquido y dolores por tanto piquete “en santa sea la parte”, fue todo lo que me dejo COVID-19, ni una molestia mas, vaya ni siquiera dolores de cabeza, en conclusión a mi me fue mucho muy bien!!

Remedios Efectivos Contra el Cáncer

Jorge Eduardo Aragón Campos         jaragonc@gmail.com

Es cuestión de que los médicos le den a uno la mala noticia, para comenzar a descubrir los millares de remedios que existen contra cualquier tipo de cáncer: desde una mezcla de tisanas que hace un indio en El Fuerte hasta unas aguas misteriosas de Navolato, pasando por unas ramas que se hierven en manteca de tlacuache hembra y que las prepara una doña de Guamúchil, sin olvidar el bote de vidrio con unas semillas que en Mocorito las rebosan en alcohol potable de 96°, de la cual cada noche se extraen veinte gotas que debe consumir el paciente antes de dormir. Son tantos inventos disponibles, que no encuentro una explicación para que aun haya gente muriendo a consecuencia de ese mal. A menos que ninguno funcione. Yo creo debe ser esto último, porque con uno solo que sí diera buenos resultados, la cola sería desde Escuinapa hasta Ahome.

Digo yo.

La última gran ocurrencia nos la ha regalado el presidente Francés Emmanuel Macron, con una vuelta de tuerca que desplaza peligrosamente a la narrativa pandémica hacia la agresión abierta, lo cual me obliga a reconocer que al menos por ese lado AMLO si está como para presumirlo: la votación sobre los expresidentes no es una distracción tan peligrosa. Macron y sus seguidores quieren atribuir el repunte a los antivacunas, callando el hecho de que principalmente por razones económicas, la cobertura mundial de vacunación no alcanza todavía el 25%; no vayamos muy lejos, a cualquiera le consta que aquí en México la gran mayoría de la población está desesperada por vacunarse ya, pero no hay disponibilidad de vacunas y punto. Con su propuesta, el francés abrió una grieta grande en la credibilidad de las vacunas, pues se sustenta en la premisa de que la forma más segura de contagiarte es vacunándote: está diciendo que la vacuna te deja más expuesto y ahora debes cuidarte de quienes no se han vacunado ¿Dónde estuvo la ganancia?

Macron es un perverso político que ante la tragedia buscó sacar raja y se equivocó y pagará por ello. Lo pagará pronto. El tipo ya comienza a quejarse con amargura de las expresiones de rechazo en su contra que está recibiendo en su propio país, donde comenzaron a presentarse numerosas marchas y expresiones públicas con los asistentes portando la estrella amarilla que en su momento Hitler impuso a los judíos, algo que el propio Macron y sus seguidores señalan como una exageración: no les está gustando que de nazis no los bajen. Hay una forma de demagogia que es peor que regalar dinero a la gente para mantenerla contenta: inventar culpables para ofrecérselos como víctimas propiciatorias. Eso y no otra cosa es la propuesta de Macron: no ofrece un remedio o una cura, sino un culpable al cual linchar. La sociedad francesa no cayó en el garlito y ya le está presentando la factura: lo va a pagar caro. A ver si agarran experiencia los que aquí recibieron con hurras y aplausos semejante barbaridad, entre ellos numerosos médicos que seguramente se relamían pensando en beneficiarse con la venta de vacunas, terapias o qué sé yo. También quedaron evidenciados.