POR SI ALGUNA DUDA TENIAN
Jorge Aragón Campos
Los nombramientos de delegados federales, han despejado toda posible duda sobre el músculo que posee ahora el chilorio power, conocido también como los tecolotes. A decir verdad, y tomando en cuenta sólo ese hecho, los únicos grupos que por lo visto cuentan con ascendiente sobre el peñanietismo, serían los arriba mencionados, los vizcarristas, con el exgobernador Jesús Aguilar padilla a la cabeza, y Daniel Amador. O sea que ni Juan Millán ni MALOVA cuentan en su haber con posición alguna.
Pero lo que vino a alborotar la bitachera, fue la declaración de Heriberto Galindo en el sentido de que sí aspira a la gubernatura pero, en carácter de mientras, va por la presidencia del CDE del PRI; eso sí, sin dejar de aclarar que por el momento dejará de hablar sobre la sucesión gubernamental, pues no son todavía los tiempos.
Menos mal.
Se entiende que un político bisoño como Heriberto Galindo, no haya medido a cabalidad el impacto de sus palabras, pues si cree que en verdad basta su advertencia para que el gremio periodístico sinaloense deje por la paz el asunto, en muy poco tiempo descubrirá su error. De acuerdo, el diputado federal aún es joven, apenas empieza en esto de la polaca y tiene mucho por aprender, pero de que adelantó la sucesión… pues la adelantó.
El asunto ahora es que, si efectivamente Galindo llega al PRI, estaríamos asistiendo a un destape muy anticipado, y hasta donde yo recuerdo nunca ha sido recomendable algo así, en particular para los directamente beneficiados, pues es el equivalente a pegarse un tiro al blanco en la espalda: serían más de dos años de golpeteo y desgaste, pudiendo llegar muy disminuidos al momento de la gran decisión.
A Heriberto podrán acusarlo de lo que sea, menos de no ser claridoso. De aquí en adelante.