Jorge Luis Telles Salazar
El hecho mismo de que Guadalajara sea la sede de la reunión ordinaria de la Liga Mexicana del Pacífico, correspondiente a marzo, constituye un elemento de sobra para considerar, de manera categórica, que ha quedado escrito el último capítulo de la historia de los Algodoneros de Guasave. Vamos, lo estaba desde meses atrás; pero si no se dio carpetazo definitivo fue por la insistencia del gobernador Mario López Valdez de mantener, a toda costa, el beisbol profesional en la que es la cuarta ciudad más grande e importante de nuestro Estado.
En efecto, durante jueves y viernes de la semana en curso, la perla tapatía será el escenario del encuentro mensual de los magnates del circuito invernal, en cuyo marco se tocarán asuntos relevantes para la campaña que arrancará el 11 de octubre; entre ellos, el rol de juegos, que experimentará modificaciones importantes ante la exclusión de Guasave y la inclusión, por ende, de Guadalajara. Un calendario de juegos no se elabora al azar. Hay que tomar en cuenta múltiples elementos, como lo son las distancias entre las plazas participantes, por ejemplo.
En esa agenda a desahogar durante un par de días – lo que convierte a esta junta en la más importante de la pre temporada – están considerados muchos puntos; pero no el de los Algodoneros de Guasave, por una simple y sencilla razón: para la LMP es, sencillamente, un caso cerrado. Aún así, todavía en días pasados, el mandatario sinaloense expresó su intención de dejarse caer en la asamblea, para hacer el último intento a favor de los Algodoneros, previa autorización, por supuesto, de los jerarcas del beisbol de invierno, cosa que seguramente tiene ya por la cercanía del gobernador con estos señores. No hay que olvidar que MaLoVa es gente del beisbol y al que no hay que descartarlo, para el futuro, como presidente de la Liga, para emular así al ingeniero Renato Vega Alvarado, que llegó a tal cargo, tras la conclusión de su periodo gubernamental en Sinaloa, el 31 de diciembre de 1998.
Esa, sin embargo, es otra cosa. Especulación particularmente nuestra, si quiere usted.
A lo que vamos es que, hasta donde sabemos, Mario López Valdez todavía planea viajar a Guadalajara, a pesar de que las posibilidades para los Algodoneros de Guasave ya son prácticamente inexistentes. Incluso, si usted visita la página oficial de la Liga Mexicana del Pacífico encontrará que el nombre del equipo ha desaparecido de todas las pestañas de la web. Ahora se lee, con claridad: Charros de Jalisco.
Como lo hemos escrito en nuestras últimas entregas, MaLoVa basó sus esperanzas en la posibilidad de que Charros no contara con un estadio a modo para octubre y plantear así la opción de jugar en Guasave, aunque fuese por una campaña más; pero los Charros, por desgracia para la afición algodonera, se declaran en pie de lucha para iniciar temporada el 11 de octubre próximo, frente a los Aguilas de Mexicali, a partir de las 17 horas, por si le interesa. Su casa será, en principio, el estadio de atletismo utilizado en ocasión de los Juegos Panamericanos de 2011, con todo el respaldo del gobernador de aquella entidad.
Incluso, hace un par de días, circularon en las redes sociales, declaraciones del señor Armando Navarro, presidente de la franquicia tapatía en el sentido de que no existe posibilidad alguna de acceder a los planteamientos del gobernador de Sinaloa, por una serie de razones más que obvias; entre ellas, la existencia de compromisos publicitarios ya adquiridos y la motivación de los aficionados a la pelota en la perla de Occidente, donde no todo es futbol. También hay gusto por el beisbol, quizás por tanta gente de Sonora, Sinaloa y otras latitudes, que se ha asentado por allá.
De cualquier modo, un gobernador es un gobernador y no hay por qué subestimar este último intento que hará MaLoVa en Guadalajara. ¿Qué tal y se saca por ahí un as de su manga? Tal y como lo hizo cuando ganó las elecciones en 2010, con una cantidad increíble de votos en Ahome y todos los municipios del norte del Estado.
Esperemos pues que ya es cosa de horas para la culminación de esta historia.
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Por otro lado.
A nuestro juicio, el relevista Sergio Romo y el aporreador Adrian González, se mantienen como los dos mejores mexicanos – aunque nacidos en los Estados Unidos – en la actual temporada de las Grandes Ligas.
Romo, figura grande en la coronación de los Gigantes de San Francisco en el otoño del 2012, registra una marca de 3 victorias sin derrota y la friolera de 12 juegos salvados, de acuerdo a los últimos números oficiales. Sergio, además, tiene una magnifica estadística en efectividad: 2. 6 carreras limpias permitidas por cada nueve entradas.
El “Titán”, a su vez, dentro de sus parámetros normales. Con los Dodgers de los Angeles, batea para .268, con 9 cuadrangulares y 27 carreras producidas. Podría estar mejor, cosa que seguramente ocurrirá con el transcurso de la temporada.
En pitcheo, figura también el nombre de Joakim Soria, con 1-1, 7 juegos salvados y 2. 77 en carreras limpias admitidas, para los Rangers de Texas. También es bueno el 2-2 de Yovani Gallardo para los Cerveceros de Milwaukee, a juzgar por su efectividad de 2. 92. Y el máximo ganador es Jorge de la Rosa, con 4-3 para Colorado, aunque con un 4. 81 en carreras limpias permitidas. Bueno, de algún modo, para las Ligas Mayores.
Y en el renglón de los bateadores, solo hay un mexicano más: Ramiro Peña, de los Bravos de Atlanta, que se ubica por debajo del nivel al que llegó el año pasado: .205 de porcentaje, con par de garrotazos de vuelta entera y 27 producciones.
Suyos los comentarios, amigo lector.
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A manera de colofón.
El club Tomateros de Culiacán intensifica su promoción, respecto a la preventa de butacas para la próxima temporada de la Liga Mexicana del Pacífico, ahora sí la última a jugarse en lo que hoy día conocemos como estadio “Angel Flores”.
Mire usted:
El precio de una butaca numerada es de 3 mil 400 pesos, la que usted puede liquidar con su tarjeta de crédito, a seis meses sin intereses o bien, gozar de un descuento del 25 por ciento, si la paga antes del 30 de junio.
Tener una butaca es un privilegio para el buen aficionado al beisbol: garantiza el mejor lugar, para todos y cada uno de los partidos de la próxima campaña del circuito invernal.
Llame o acuda personalmente a las oficinas del club.
Y ya nos vamos.
Dios los bendiga.