EL PROCESO ELECTORAL FEDERAL
DEL 2015 Y SUS FANTASMAS
Por: Jorge Walterio MEDINA
A pesar de la crisis de credibilidad que afecta al gobierno priísta de Enrique Peña Nieto, a las instituciones y partidos políticos, las encuestas y sondeos realizados en torno al proceso electoral federal del 2015 no vislumbran, todavía, una catástrofe que cimbre al mundillo político de este país.
Hablamos en particular de un sondeo que le da al PRI el 31 por ciento de las preferencias electorales si las elecciones fueran hoy, ubicando cerca al PAN con 27 por ciento, al PRD con 12 y a MORENA con diez puntos.
No hay información importante relativa al qué va a pasar con las candidaturas ciudadanas que se estrenan en esta elección de junio de 2015.
Desde luego que no es fácil digerir el resultado de dicha encuesta que sigue ubicando al PRI en el primer lugar de las preferencias electorales, si partimos de la guerra mediática desatada en la cruenta lucha cupular por el poder político y económico que se está registrando en México, además claro de las recurrentes manifestaciones sociales de rechazo a los resultados del gobierno en materia económica, social y de seguridad, agudizadas sin duda por lo ocurrido en Iguala, Guerrero.
Sin embargo tampoco se puede soslayar que, para ventaja del PRI, no se vislumbra una oposición vigorosa que les amenace.
Digamos que apenas con beneficios tangibles ya de las reformas estructurales que resuelvan los problemas del mexicano común, el PRI podría alcanzar el porcentaje de la votación que predice el sondeo.
Sin embargo el panorama no es para nada halagador.
A la falta de credibilidad del gobierno y los partidos tenemos que agregar el impacto negativo que en el gasto público tendrá la caída en más del 50 por ciento de los precios internacionales del petróleo, lo que está dañando seriamente la economía nacional.
Avanzamos además hacia un proceso electoral donde las redes sociales parecieran estar llamadas a ocupar un lugar preponderante.
Es en el internet donde encontramos el rechazo público a la incapacidad, corrupción y demás defectos de gobierno y partidos políticos, en un proceso donde muy diversas instituciones son objeto también de la condena y crítica pública.
El drama de los normalistas de Ayotzinapa será sin duda el fantasma de la elección federal intermedia del 2015.
Desde luego que no será el único fantasma. The Wall Street Journal acaba de revelar que el Presidente Enrique Peña Nieto compró otra mansión a una empresa constructora a la que después benefició con contratos primero gomo gobernador del Edomex y después como Presidente de México.
No hay ahí irregularidades la vista, pero si de nuevo la sospecha pública.
Digamos que la escalada mediática sigue en contra del Presidente Peña y que en ello observamos también el ‘fuego amigo’ lanzado desde las plumas de analistas al servicio de personajes como Manlio Fabio Beltrones y otros dañados por la concentración desmedida del poder que caracteriza al grupo político que gobierna este país.
Falta poco más de cuatro meses para el siete de junio, el día de la elección, y el resultado e la encuesta real, el que darán los votantes, podría ser diferente en mucho al que ahora ofrecen las encuestas.
Ya lo veremos.
NUESTRA SOLIDARIDAD CON AGUSTÍN BARAJAS
El amigo y colega periodista de viejo cuño, Agustín Barajas Zambrano, está siendo víctima del tráfico de influencias y de la voracidad del alcalde de Escuinapa, Bonifacio Bustamante.
Agustín Barajas está pidiendo la intervención del gobernador Mario López Valdez, ante la pretensión de despojarlo de un predio de poco más de 414 hectáreas que le invadieron dos particulares que utilizan a personas de dos etnias de la región, para aprovecharlo en la explotación de carbón, entre otras cosas que las autoridades deben investigar.
El colega periodista ya interpuso una denuncia penal por la invasión del terreno de su propiedad, pero tanto el agente del Ministerio Público del Fuero Común, como la autoridad municipal que encabeza Bonifacio Bustamante, se empecinan en no intervenir en una clara protección para los invasores.
Lamentable lo que ocurre allá en el municipio de Escuinapa, porque la violación de la ley sigue siendo cosa común y nadie interviene para resolver los problemas.
Por lo pronto el propio Barajas está denunciando públicamente que el alcalde Bustamante en sociedad con Jesús Patrón Montalvo está dedicado a la compra de tierras que pagan a precios muy bajos, lo que explica el porque de la apatía oficial para resolver este asunto.
Barajas Zambrano está pidiendo la intervención de la Presidencia de la República como última opción para que se impida que lo despojen del predio de su legítima propiedad, lo cual pretenden hacer con toda la complicidad de las autoridades de Escuinapa.
Estaremos pendientes.
Así están las cosas…