= Excelente draft para Tomateros de Culiacán
= Pancho Campas se fue; pero volvió pronto
= Culiacán, la capital del beisbol de nuestro país
Jorge Luis Telles Salazar
Trás el draft de la semana pasada, en la ciudad de los Mochis, Tomateros de Culiacán amplió y consolidó sustancialmente su departamento de pitcheo, al interior del roster de los 60 peloteros nacionales que legalmente le pertenecen, de conformidad con los estatutos de la Liga Mexicana del Pacífico.
En efecto, Culiacán fue a Los Mochis por pitcheo. Y pitcheo se trajo. A manos llenas.
La mejor adquisición, sin duda, fue la de Mauricio Lara, lanzador que extrañamente tenía calidad de agente libre y que constituía la cereza del pastel. Los ocho lo querían. Lo ganó Tomateros por una sencilla razón: tenía el primer turno en la selección, resultado del sorteo realizado un mes antes en Ciudad Obregón, Sonora.
Hasta el día del draft, Lara tenía un saldo de 8 victorias contra una derrota en la presente temporada de la Liga Mexicana de Beisbol, donde defiende los colores de los Pericos de Puebla. Su porcentaje de efectividad es de 1. 92, solo superado por el de Josh Loswey. Sus números hablan por sí solos: este zurdo, originario de Hermosillo, está teniendo sencillamente un campañón.
En otras circunstancias, es posible que el cuerpo técnico de Tomateros hubiese optado por uno de los muchos novatos disponibles; pero, la verdad de las cosas, era imposible dejar pasar esta oportunidad, alrededor de un jugador que está, por ahora, en el mejor momento de su carrera como beisbolista profesional.
Además del sonorense, Culiacán eligió a cuatro lanzadores más: David Gutiérrez, Rudy González, Tony Córdova y Carlos Valenzuela. Los tres primeros, derechos; zurdo, el cuarto. También metió a su roster al jugador de cuadro José Chávez.
Y por lo que hace a los peloteros extranjeros, las elecciones de la directiva de Tomateros – con decisiones colegiadas entre los hermanos Marcos, Diego y Héctor Ley López – fueron las siguientes: Gerardo Sánchez, Jeremy Horst, Edwin Quirarte, Tim Torres y Ryan Verdugo. Los dos primeros, serpentineros, también.
Dicen que el pitcheo es lo más importante en un equipo de beisbol. Podría ser, por supuesto; pero sin desestimar a otros factores como son defensiva, ofensiva y a lo que el columnista agregaría algunos más: inteligencia, habilidad y picardía para jugar a la pelota.
Por lo pronto, ahí están los Tomateros, con un mundo de lanzadores, entre su roster de 60.
Suyos los comentarios, amigo lector.
= PANCHO CAMPOS: SE FUE ¡PERO VOLVIO! =
Por cierto.
Para hacerle lugar a los jugadores seleccionados en el draft, Tomateros de Culiacán tuvo que darle las gracias a un total de siete elementos, algunos de ellos ya con algún tiempo dentro de la organización guinda: Francisco Campos, Luis Mauricio Suárez, Carlos Alvarez, Daniel Hinojosa, Faustino Nuñez, Rubén Darío Molina y Juan Iván Guerrero.
En el caso de Campos, sin embargo, se armó una estrategia administrativa que funcionó a final de cuentas.
“Pancho Ponches”, al salir de las filas de los Tomateros, fue transferido a la bolsa de la Liga, de donde lo recuperaron un día después. Y en la misma dinámica, Culiacán se trajo también al jugador de cuadro Kevin Flores.
Así, Campos se fue; pero solo por 24 horas. Ya está de regreso en el roster guinda.
Y bueno, es una noticia de efectivos positivos puesto que si bien es cierto que los mejores años de Pancho ya pasaron, es evidente que todavía puede ser de utilidad al equipo, básicamente en el “bull pen”, sin descartar la posibilidad de una ocasional apertura.
Campos ya suma cinco temporadas con los Tomateros y sus números son reflejo de su calidad: 29 victorias, 13 derrotas y 3. 57 en carreras limpias admitidas.
Por lo pronto, estará en el campo de entrenamientos.
Y de sus números finales en el circuito de verano y de lo que exhiba en las prácticas y juegos de preparación, dependerá si inicia temporada el 10 de octubre venidero.
Pendientes pues.
= LA ROTACION DE ABRIDORES =
Y bueno.
Aunque esto será una decisión exclusiva del nuevo manager de Tomateros de Culiacán, con los últimos movimientos comienza a tomar forma lo que vendría a ser la rotación de abridores de los guindas, para el arranque de campaña.
Josh Loswey, Anthony Vázquez, Hector Daniel Rodríguez y Mauricio Lara.
Loswey cerrará el verano en el beisbol de Corea; pero estará a tiempo para unirse a unos Tomateros que quieren, con vehemencia, representar a la Liga Mexicana del Pacífico en la Serie del Caribe Culiacán 2017.
Al momento de su partida, el norteamericano era puntero en todos los departamentos de pitcheo del circuito de verano: juegos ganados, ponches, efectividad e innings lanzados.
La triple corona de pitcheo, eventualmente.
Obviamente que es, desde ahora, la mejor carta de Tomateros; pero habrá otras que tambien jugarán un papel relevante, a partir del canto de “pley bol”.
Ya lo verá usted.
= CULIACAN HUELE A BEISBOL =
En la misma sintonía.
La próxima temporada de la Liga Mexicana del Pacífico iniciará el 10 de octubre, con el juego Tomateros-Charros, en Guadalajara y la Serie del Caribe comenzará el primero de febrero del año entrante; pero en nuestra ciudad se percibe, desde hace semanas, un fuerte aroma a beisbol.
A la mano, un registro de acontecimientos recientes, que así lo demuestran, con toda claridad:
= La última reunión de la Liga Mexicana del Pacífico.
= La asamblea de la Confederación de Ligas Profesionales del Caribe.
Y apenas la semana pasada:
= La inauguración de la Academia Estatal de Beisbol, el Recinto de los Inmortales y el Museo Interactivo de Beisbol. Todo esto, en un solo conjunto.
Apenas hace cosa de tres semanas, tuvimos aquí la visita de Francisco Puello Herrera, comisionado de la Confederación de la cuenca caribeña. El último jueves, se dejó ver por Culiacán la señora Kim NG, vicepresidente de Operaciones de la Major League Base Ball. También estuvo por estos lares, el señor Plinio Escalante, presidente del circuito de verano; Omar Canizalez, de la LMP y Alfredo del Castillo, titular de la Confederación Deportiva Mexicana.
Nada de esto es casual.
Culiacán, por ahora, es la capital del beisbol profesional mexicano, sitio que conservará, por lo menos, hasta después de la Serie del Caribe; pero ojalá este título le dure muchos años más.
Ojalá.
Y Así nos vamos, con nuestros deseos de siempre: que Dios los bendiga.