El Incidente de 1978 en la Primera Serie del Caribe

= El incidente de 1978 en la primera Serie del Caribe.

= Benjamín Gil y su apoyo a los peloteros de la franquicia

= San Juan-2015 nos dejó, un gran sabor de boca, sin duda.

El sábado 04 de febrero de 1978, en pleno carnaval de Mazatlán, Tomateros de Culiacán protagonizó su primer juego en una Serie del Caribe, días después de ganado el campeonato de esa temporada de la Liga Mexicana del Pacífico. Era ya la octava participación de nuestro país en el clásico latinoamericano y el saldo no era nada halagador, con todo y la corona lograda por Naranjeros de Hermosillo en República Dominicana en 1976, cuando se alternaron como sedes las ciudades de Santo Domingo y Santiago de los Caballeros, ésta última en la zona del Cibao.

Hasta antes de Mazatlán-78, solo cuatro franquicias mexicanas habían tenido el honor de representar al circuito invernal en una Serie del Caribe: Hermosillo, en tres ocasiones; Mazatlán, en dos; Ciudad Obregón, en una y Guasave, en otra. El evento ya no era nada nuevo para los aficionados; lo nuevo, en realidad, era la presencia de Tomateros de Culiacán.

La noche del 29 de enero del 78, con el multireseñado cuadrangular de Jesús Sommers, los guindas ganaron el título, bajo la dirección de Raúl Cano, cuya alineación titular era la siguiente: Ike Hampton, en la receptoría (Porfirio Ruiz, como siempre, en segundo plano); Clarence Jones, en la primera base (ni de chiste, aquel que quemó la Liga en 1970); Joel Serna, en la segunda; Jesús Sommmers, en tercera y Ron Farkas, en el campo corto. Y en los jardines: Rommel Canada, en el izquierdo; Jerry White, en el derecho y Natanael Alvarado, en el central. Sus brazos fuertes: Tomás Armas, Vicente Romo, Guadalupe Salinas y Cesar Díaz, en la rotación de abridores, además de un bullpen de super lujo: Aurelio López, Sid Monge, Horacio Piña y Pablo Gutiérrez.

Sin embargo, los Tomateros de Culiacán que saltaron aquella carnavalera tarde – en un ambiente de fiesta grande en el viejo estadio “Teodoro Mariscal” (si ya entonces era viejo, imagíneselo ahora, 37 años después) – en bien poco se parecían a los que habían ganado la Liga, apenas días atrás: Paquín Estrada, cátcher; Willie Aikens, en la inicial; Juan Navarrete, en la intermedia; Aurelio Rodríguez, en la antesala; Mario Mendoza, en el terreno corto y en las praderas: Ike Hampton, Jerry White y Rommel Canada. El pitcher abridor lo fue el abuelo norteamericano George Brunnet.

De acuerdo, a simple vista, muchos de los mejores peloteros mexicanos del momento, encabezados por Aurelio, Mario Mendoza, Navarrete y Paquín (los cronistas deportivos de Hermosillo no perdonaron nunca la exclusión de Héctor Espino y Sergio Robles); pero el detalle es la marginación de que fueron objeto los peloteros del club de Culiacán por parte del manager Raul Cano, quien había llegado, por cierto, justo a media temporada, en sustitución del legendario Frank Robinson.

El juego parecía normal. Y normal el marcador: 7-3 abajo ante los Leones de Caracas, representantes de la Liga venezolana. Y normal porque por aquellos años los fracasos de los equipos de la LMP en Series del Caribe eran cosa de siempre. La cuota, si mucho, era de un triunfo por torneo.

Todo normal pues.

Y en la casa club de Tomateros de Culiacán, todo parecía normal hasta que llegó el momento, por allá en la séptima entrada, cuando Raúl Cano intentó hacer movimientos tanto a la ofensiva como a la defensiva. Para su gran sorpresa, los peloteros de Culiacán lo mandaron directo por un estrecho tubo y todos se negaron a entrar al campo de juego. Cano hizo malabares para sacar el inning y tuvo que demandar el auxilio del presidente del club, Juan Manuel Ley, quien aludió al profesionalismo de sus beisbolistas para salir adelante con tan embarazosa situación, aunque para entonces ya la causa estaba perdida. Ese 7-3 en contra, era prácticamente imposible de remontar.

Se trata de un pasaje no del todo conocido y del que poco se ha escrito en la historia del circuito invernal en general y de Tomateros de Culiacán; pero a mí nadie me lo contó. Lo viví. A mis 24 años de edad y ya con 7 en la crónica deportiva, tenía algunos privilegios. Entre ellos moverme con entera libertad en la caseta del equipo y por otros rincones del estadio en general.

Suyos los comentarios, amigo lector.

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Y bien.

El tema tratado no es obra de la casualidad, ni mucho menos ausencia de puntos por abordar. Viene al caso, por la actitud de Benjamín Gil en la reciente Serie del Caribe efectuada en San Juan Puerto Rico, precisamente al frente de Tomateros de Culiacán.

El posicionamiento de Benjamín, muy diferente al de Raúl Cano en aquel ya jurásico 1978. Gil, un manager al que no pocos colocaron al filo de la navaja durante casi todo el rol regular de la pasada temporada de la Mexicana del Pacífico, inició esta Serie del Caribe, bajo el criterio de privilegiar, en todo momento, a los jugadores que le dieron el campeonato a Culiacán. A los que se fajaron, en verdad y le pusieron alma, corazón y vida, particularmente en la etapa final.

Solo la ausencia de Ramiro Peña, por no tener el permiso de la organización a la que pertenece en el beisbol de los Estados Unidos y la lesión de Ismael Salas, propiciaron algunos movimientos estrictamente necesarios, como la inclusión de Manny Rodríguez en segunda y la de Walter Ibarra en el short; pero en general, Benjamín Gil se la rifó con su gente: Román Alí Solís, en la receptoría; Joey Meneses, en la primera almohada; Oscar Robles, en la tercera y Maxwell León, Rico Noel y Erick Farris en los jardines. Para decirlo con todas sus letras: la base de Tomateros de Culiacán en su versión 2014-1015. Justamente.

Una decisión de esta naturaleza – en contraste con aquella de Cano en 1978 – tampoco es cosa fácil para un manager toda vez que los jugadores llamados como refuerzos son casualmente los estelares en sus respectivos equipos y dejarlos en el banquillo debe ser bastante complicado. Porque déjeme decirle algo: los peloteros “estrellas” son tan divos como un consagrado en el canto, el baile o el cine universal. Y hasta en el periodismo, si mucho me apura.

Sin embargo, Benjamín se la jugó y mantuvo tal criterio hasta el final. Tuvo la comprensión, supongo, de los peloteros invitados y encontró el clásico justo medio. Quizás el no haber echado mano de algunos peloteros que vieron menos acción de la esperada, fue fundamental para no haber conquistado el campeonato; pero, de cualquier modo, el balance fue satisfactorio.

¿No?

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Ahora que.

En lo particular, a quien esto escribe, el resultado de la Serie del Caribe San Juan-2015, dejó un agradable sabor de boca.

El subcampeonato, hay que decirlo, no es nada despreciable.

Ya son cuatro segundos lugares y dos primeros, en los últimos seis torneos para el equipo guinda. De 1985 a la fecha. Y de los dos primeros, mejor ni hablamos, que quede claro. La contabilidad final suma 25 victorias y 23 derrotas. Números negros. Por encima de .500.

Esta vez, además del segundo sitio – cuanto no hubieran dado los boricuas por llegar hasta la gran final -, los tres triunfos y los tres descalabros, lo que verdaderamente cuenta es el espectáculo que dieron los Tomateros de Culiacán (y sus refuerzos, naturalmente) en sus seis partidos, sin excepción. Excepto uno, que fue por diferencia de 2 carreras, todos se decidieron por una anotación, tanto a favor como en contra. Y la emoción estuvo ahí y la esperanza también: hasta el último momento.

Naturalmente, deseábamos el título con fuerza verdadera; pero el beisbol es así. Existen imponderables, circunstancias, situaciones y otros detalles contra los que no se puede luchar. Las clásicas cosas del beisbol, aunque se enoje nuestro amigo y médico de cabecera de la familia, el connotado hematólogo, Ramón Rivas Llamas.

Bienvenido el subcampeonato.

El año que viene tendremos estadio nuevo. Y el 2017, Serie del Caribe en Culiacán. Yo creo que están en puerta episodios fabulosos para los beisboleros de Culiacán.

¡Salud!

Se Fue Mario Vázquez Raña

= Se fue Mario Vázquez Raña, ícono del periodismo en México

= Mi primera y última entrevista con el fundador de la OEM

= Uno de los hombres más poderosos del país.

Jorge Luis Telles Salazar

 

Había como 20 metros de distancia entre la puerta de entrada y el lujoso escritorio ubicado al fondo de su oficina, localizada en el tercer piso del sobrio edificio de la colonia San Rafael, relativamente cerca de Insurgentes y Reforma, el crucero más transitado y conocido de la gran ciudad de México. En esa oficina, cuyas paredes con acabados de manera fina estaban tapizadas con fotografías en las que se le veía acompañado por jefes de Estado del mundo entero, se podían apreciar adornos de diferente tipo, entre los que sobresalían, de manera visible, aeronaves a escala de modelo diverso. Los aviones – además de la gastronomía – eran una de sus debilidades. Y se decía que había muy pocos jets ejecutivos en la tierra, como el que él utilizaba para sus viajes tanto dentro del país como hacia el extranjero.

Aquella mañana cercana a la primavera, una vez librado el tercero y último filtro para tener acceso al despacho del presidente y director general de la empresa y a la orden del personal de seguridad, caminé, entre nervioso y agitado, sobre el inmaculado piso de mármol, hasta quedar frente a él, quien ni siquiera levantó la mirada para verme, entretenido en una tira de papel de las que se utilizaban para los equipos de telex, cuya auxiliar le había hecho llegar previamente a mi llegada. Jimena, colocada a su lado, me invitó a sentarme con una discreta sonrisa y un movimiento de una de sus manos. Largos y tensos minutos, en medio de un asfixiante silencio sepulcral.

Mario Vázquez Raña hizo algunos comentarios en voz baja con su asistente en jefe – una joven señora cuya virtud principal era la de dominar varios idiomas – y comprendí que lo que leía con tanto detenimiento era precisamente mi hoja curricular. Una vez concluido el análisis del documento, me barrió con la mirada, extendió su mano derecha para saludarme y me dijo:

= Bueno. Tengo entendido que usted era de nosotros y que incluso, Juan (Juan Alvarez, director de la región con sede en Durango y que abarcaba precisamente El Sol de Sinaloa) ya me lo había recomendado antes. Fue hace como dos años y creo que hasta lo citamos; pero parece  que usted no vino. Después supe que nos había dejado para irse a la competencia. ¿Por qué se nos fue pues y por qué viene ahora de nuevo a la organización?

Turbado, inquieto, ante la recia personalidad del interlocutor, traté de contestarle con un tono de seguridad que estaba lejos de sentir. Y por supuesto, no logré mi cometido.

= Señor: me fui porque, a la llegada del licenciado Francisco Labastida al gobierno, en el periódico me hicieron la vida imposible entre algunas personas y además porque recibí una muy buena oferta de un modesto diario de Culiacán. Y sí, por esos días, me habló Juan y me comentó de alguna oportunidad de mejorar en El Sol; pero ya no tuve más noticias y por eso me fui, casi por casi tres años a ese periódico. Y si vengo es porque toda mi vida me he sentido “asoleado” y además porque ando buscando chamba don Mario. Para que más que la verdad.

Era un día de febrero de 1990, casi en el arranque del cuarto año de gobierno de Francisco Labastida. Quien esto escribe contaba con 35 años de edad, ya con alguna experiencia como director, precisamente en El Diario de Sinaloa. Entre 1972 y 1987 trabajé para El Sol de Sinaloa. La mitad de ese tiempo, para la sección deportiva del matutino de la Organización Editorial Mexicana en Culiacán; la otra mitad, como reportero titular de las fuentes oficiales y políticas, bajo la dirección de Heberto Sinagawa Montoya y Carlos Rodríguez Terrón.

= Pues su curriculum es bueno y además está usted muy bien recomendado – me dijo Vázquez Raña -; pero no crea que yo le hago mucho caso a los curriculums y hasta me río de los famosos títulos de licenciados en ciencias de la comunicación. Para mí solo cuentan dos cosas: hechos y resultados. Joven señor: no vaya a hacer quedar mal a quien tan bien han hablado de usted, porque, de cualquier modo, no me voy a tentar el corazón para echarlo a la calle. Usted ya está otra vez con nosotros. Bienvenido de regreso a su casa. De la que nunca debió salir.

La rudeza desapareció del rostro de don Mario y su tono de voz cambió. Dio indicaciones a Jimena (Jimena Saldaña) de que corriera el trámite ante la dirección de Recursos Humanos de la OEM; me volvió a dar la mano e indicó finalmente:

= Preséntese el lunes con Guillermo (Chao). El le informará sobre tareas a realizar de inmediato y planes a corto plazo para usted. ¿Estamos?

= VEINTE AÑOS DESPUES =

La mañana del 14 de diciembre de 2010, veinte años después, hice, de nueva cuenta, el mismo recorrido. Los actores éramos los mismos (solo con 20 más de edad) y el escenario también era prácticamente el mismo, a pesar de la modernización de que habían sido objeto las instalaciones físicas de OEM. Adivinaba el motivo de la inesperada cita.

Apenas la noche previa, en plena época navideña, trabajaba en las oficinas de la dirección de El Sol de Sinaloa, cuando sonó el peculiar timbre de mi radio Nextel. Identifiqué el número de inmediato. Era él, en persona: Mario Vázquez Raña.

Dispuso:

= Director: váyase temprano al aeropuerto y compre boleto en el primer vuelo que salga a México. Quiero verlo mañana mismo. No traiga ningún papel. Solo quiero platicar con usted.

Cumplí la orden. Encontré lugar y a eso de las 11 de la mañana ya estaba en la capital del país.

Negros presentimientos.

A esas alturas de la vida, con 56 años de edad, personalidad más templada y carácter más sereno, no había nervios; pero si, obvio, curiosidad y marcada inquietud. Mi sentencia, sin embargo, estaba dictada.

Para mi sorpresa, Mario Vázquez Raña me recibió con una amabilidad sin precedente en el marco de muchos encuentros – individuales y masivos, tras cerca de 21 años de servirle como director: en Ciudad Juárez y Culiacán -. Lo cordial de su recibimiento me hizo pensar, por algún momento, que mi presentimiento era infundado; pero no fue así. Su intención era suavizar y hacer más llevadero el mal momento.

Finalmente, tras cruzar miradas con Jimena Saldaña y la española Pilar Ferreira García – directora nacional de Información – entró al tema, de lleno:

= Director: te llegó el día amargo. Contra mis deseos, tengo que removerte de la dirección. Perdiste y perdimos en Sinaloa – en alusión a la contienda gubernamental entre Jesús Vizcarra y Mario López Valdez, en la que El Sol de la jugó de manera abierta y decidida con el primero -; sin embargo, yo puedo recomponer el camino con MaLoVa porque finalmente la mía es una empresa y él lo entenderá; pero tú, querido director, no tienes salvación. Voy a tener pronto pláticas con MaLoVa; pero sin ti de por medio. Tu ciclo terminó. ¿Estamos de acuerdo?

Aunque no por esperada – amigos y enemigos me la habían cantado tantas veces – la noticia no dejó de impactarme y eso fue notorio entre los presentes. Repuesto de la impresión, le comenté:

= Como usted diga don Mario. A la hora que usted lo decida. Estoy listo.

= Tiene que ser ya. De inmediato. Faltan dos semanas para la toma de posesión del gobernador y en estos días un emisario mío estará con él, a reserva de que lo vea personalmente antes del día 31. Estoy seguro que tu entiendes todo a la perfección -, me dijo.

Y añadió:

= Algo más: quiero que me firmes tu renuncia porque tú tendrás abiertas las puertas de la OEM y en cualquier momento puedo llamarte nuevamente. Y no es por dinero. Te voy a indemnizar en los términos que marca la ley en caso de despido injustificado, más una gratificación adicional. No pierdo de vista que prácticamente toda tu vida has estado con nosotros.

Cuando volví a Culiacán, luego de una odisea causada por el movimiento aéreo y terrestre de la época, ya no era director de El Sol de Sinaloa.

Y muchas cosas comenzaron a cambiar a partir de entonces.

Esa fue la última vez que vi a Mario Vázquez Raña. Algunas veces, en estos años, identifiqué su número marcado en mi Nextel; pero no me reporté. Quise quedarme con la duda si en realidad me llamó o si fue alguna equivocación de su parte, en algún intento de comunicarse con sus nuevos directivos en Culiacan.

En fin.

= VAZQUEZ RAÑA, UN HOMBRE DEL PODER =

La condición humana es compleja e inexplicable.

Tras ese episodio de mi vida, no fueron pocas las voces que me aconsejaron sobre la posibilidad de hacer públicas las razones de mi salida de El Sol de Sinaloa, en el entendido de que había sido no solo en condiciones injustas sino también arbitrarias y abusivas. Mismas voces que tenían la clara y perversa finalidad de involucrar en esto a Mario López Valdez, de lo que no tuve certeza en ningún momento, aunque si sospechas de algunas personalidades ligadas al hoy gobernador del Estado.

Mi respuesta fue siempre la misma: “si algo le tengo a don Mario es gratitud. Trabajé en sus empresas 35 años de mi vida y se lo tengo que agradecer. Si me corrió pues tuvo sus motivos y además el dueño puede hacer con sus negocios lo que le venga en gana. Mi conciencia está tranquila:  jamás encontró en mi un solo gesto de deslealtad ni mucho menos de deshonestidad. Así de fácil”.

Mario Vázquez Raña, con su cadena periodística; sus estaciones de radio; de televisión; sus pantallas electrónicas y algunas cosas más, era uno de los hombres más poderosos de México, junto a otros personajes de la industria de la comunicación.

A nivel mundial, sin embargo, era más conocido por sus cargos en el Comité Olímpico Internacional, en los que convivía con los más renombrados personajes del deporte en todo el orbe. Esto, lo compaginaba con su afición al periodismo y fue así como entrevistó, para sus empresas, a la mayor parte de los jefes de Estado de la tierra entera. Desde el país más diminuto hasta el más poderoso del planeta.

Era, dentro de su gesto hosco, un hombre hasta cierto punto simpático y amigable. Cuando estaba de buen humor, subyugaba al más pintado. Además de tener mucho dinero, por supuesto.

Con los directores de los diarios de su propiedad – “le pago poco; pero los quiero mucho”, solía decirnos – no era especialmente abierto; pero si atento. Nos ofrecía, además de exquisitos manjares, dignos del mejor cheff del mundo, grandes copas de ron cubano, mezcladas con refresco de cola helado y generosas raciones de hielo – “porque si la coca no está fría mata el hielo y le quita sabor a la bedida” – las que disfrutábamos, disipada la invariable tensión de las reuniones de trabajo. Era, dentro de todo, un hombre tolerante y paciente. De hecho, daba siempre una segunda oportunidad, más allá del tamaño de los errores cometidos.

Le reitero mi agradecimiento y mi oración por el eterno descanso de su alma.

Así sea.

= COLOFON =

Y por hoy hasta aquí.

Nos vamos ya.

Dios los bendiga.

El Próximo Gobernador

Jorge Luis Telles Salazar

 

Junto con la divulgación de la foto en su cuenta de Facebook, el diputado federal Blás Rubio Lara aseguró: “de aquí saldrá quién gobernará Sinaloa”.

Se trata de una gráfica que corresponde a una comida, en un restaurant de la ciudad de México, entre los tres senadores del PRI y los ocho diputados federales del mismo partido. En primer plano se aprecia a Heriberto Galindo Quiñones, flanqueado por Daniel Amador Gaxiola y Diva Hadamira Gastelum Bajo. Al fondo, en la cabecera de la mesa, Aarón Irizar López. La foto anda del tingo al tango, a través de las redes sociales, con todas las observaciones que usted guste y mande, de parte de los adictos a estos sofisticados vehículos de comunicación masiva.

Desafortunado el comentario de Blás, que no se entiende en un político de su experiencia. Seguramente quiso quedar bien con cuatro de los aspirantes a dicha candidatura, ahí presentes; pero esto representó, por otro lado – a menos que Rubio Lara tenga línea directa con quien tomará la decisión – una mayúscula falta de respeto para los demás, entre quienes tiene que citarse, necesariamente, a David López Gutiérrez y Gerardo Vargas Landeros, sin descartar a Jesús Vizcarra Calderón, ni tampoco a Sergio Torres Félix, quien en un descuido y se mete en la pelea, en función de su plataforma como presidente municipal de Culiacán.

El encuentro se dio, a propósito de la apertura del último periodo ordinario de sesiones de la sexagésima segunda legislatura del Congreso de la Unión, con la finalidad de repasar agenda de lo que se hará por nuestro Estado y a lo mejor hasta con la buena intención de limar asperezas entre los potenciales precandidatos a la gubernatura de Sinaloa, algunos de los cuales, incluso, han patentizado en público sus diferencias entre sí, señal inequívoca de que, por debajo de la mesa, ya se dan algo más que simples pataditas de advertencia.

En ambas hipótesis, el mensaje es bueno. Por un lado, la situación económica, social y política de México, no está como para privilegiar apetitos personales por encima del interés supremo de la nación. Y por otro, deben entender que, a final de cuentas, la decisión está en manos de una sola persona: el presidente Enrique Peña Nieto, quien la tomará en su momento, ni antes ni después. Y ante esta realidad, muchas de las cosas que hemos visto en los últimos meses como que salen sobrando. Definitivamente.

Digo.

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Por cierto.

Precisamente a través de las redes sociales, también se divulgó una entrevista con el diputado federal Heriberto Galindo Quiñones, en la que dejó en claro su intención de buscar, con todo, la candidatura de su partido al gobierno del Estado. De acuerdo a sus comentarios al reportero, hizo un viaje en retrospectiva y recordó que él era el número uno para el periodo 1999-2004 (justamente la administración de Juan S. Millán); pero el asesinato de Luis Donaldo Colosio le quitó, de las manos, su gran oportunidad.

= Yo estaba encaminado para ser candidato a Senador y de ahí brincar a la gubernatura; pero, después de los hechos de Lomas Taurinas, solo me alcanzó para una diputación federal y el escenario para Sinaloa (era la época en la que gobernaba Renato Vega Alvarado – cambió radicalmente – platicó alguna vez con el autor de esta columna.

Innegable es, sin embargo, que con Enrique Peña Nieto, Heriberto Galindo ha vuelto a los primeros planos de la política nacional, de la mano de David López Gutiérrez, el coordinador general de comunicación social de la presidencia de la República y número uno en jerarquía en el grupo llamado “Chilorio Power”, conformado por políticos oriundos de la zona del Evora y al que se le han unido algunos más, de otras latitudes de la entidad.

De conformidad con sus expresiones, Galindo no está dispuesto a concesionarle a nadie sus intenciones, salvo que sea David López el elegido. De ahí, dijo, su estrategia para  consolidar su posicionamiento en las preferencias electorales, para cuando llegue el momento de la gran decisión.

Centrado Heriberto en sus consideraciones; pero no deja de llamar la atención lo concluyente de su sentencia.

= Voy con todo.

¿Qué os parece, amigo lector?

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A propósito.

La diputada federal sinaloense, Francisca Elena Corrales Zazueta, fue electa como secretaria de la mesa directiva de la cámara, para este periodo que ya corre y que concluirá el 30 de abril. La Paquis contó con el respaldo de 340 de sus compañeros de legislatura, contra 15 votos en su contra y una abstención.

Sin duda, una distinción para la inquieta legisladora cosalteca y un reconocimiento expreso a su trabajo de dos años y cinco meses en la cámara baja del Congreso de la Unión.

Le entregará buenas cuentas a su coordinador parlamentario, Manlio Fabio Beltrones y a su jefe de bancada, Heriberto Galindo. Cuenta con buena experiencia como legisladora, a partir del inicio de su carrera en el Congreso del Estado.

Paquis, por cierto, no está en la pelea por la gubernatura del Estado; pero lo que menos tiene pensado es irse a su casa, en Cosalá, una vez concluida su responsabilidad como diputada federal. Le tiene puesta la mira a la presidencia municipal de Mazatlán y más adelantito a un escaño en el Senado de la República, ahora que también en esa instancia será equitativo el reparto entre damas y caballeros.

No le pierda el paso.

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En otro frente.

El proyecto político del diputado Héctor Melesio Cuen Ojeda tampoco es un secreto para nadie: está en la línea de la contienda por la titularidad del Poder Ejecutivo en nuestra entidad.

Si. Quiere ser gobernador.

Y a cosa de un año de que las cosas comiencen a definirse en todos los partidos, el ex rector de la Universidad Autónoma de Sinaloa analiza ya los posibles escenarios para el proceso electoral del 2016.

Uno de ellos, formar parte de una coalición opositora; pero con él a la cabeza, por supuesto. Y tiene razón: el PAS ya es uno de los partidos más rentables del Estado en materia electoral.

El otro, ser el candidato del Partido Sinaloense. Así de fácil.

A la fecha, Cuen ya ha sostenido pláticas con todos los partidos, ante la posibilidad de una alianza electoral, sin nada concreto, hasta el momento. Se manejó como factible, incluso, una alianza de facto con alguno de los partidos nacionales para los comicios de junio; pero tampoco se llegó a definición alguna.

A raíz de eso, precisamente, Héctor Melesio abrió las puertas del partido a todos sus militantes para que apoyaran al candidato de sus preferencias en función de la persona de que se trate, no propiamente de un partido.

Y mientras tanto, siguen los trabajos para lo que ya prácticamente está a la vuelta de la esquina: los comicios gubernamentales del año venidero.

Tan sencillo como eso.

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CORTOS.- El CP Daniel Viesca Monsivaiz pasó a ser parte del selecto grupo de profesionales de la contabilidad que configuran el organismo denominado “Defensa Fiscal”, conformado por 150 exponentes de la materia de todo el país. Con este carácter, Viesca publicó ya su primer artículo especializado en la Revista Mexicana de Estrategias Fiscales. Un reconocimiento pleno a su capacidad. Enhorabuena…ORALE.- A propósito, otro gran amigo de la familia, el doctor Ramón Rivas Llamas asumirá en abril próximo la presidencia nacional de la Asociación de Médicos Hematólogos de la República Mexicana, aspiración suprema de todos aquellos que ejercen esta especialidad dentro del universo de la medicina. Rivas Llamas es un hombre dedicado por completo a su profesión, hambriento de nuevos conocimientos y asiduo participante en congresos nacionales e internacionales sobre la materia. ¡Felicidades!…ANOTELO.- El rector de la Universidad Autónoma de Sinaloa, doctor Juan Eulogio Guerra Liera y el delegado del Consejo Nacional de Fomento Educativo, Oscar Lara Salazar, firmaron un convenio a través del cual la UAS se compromete a participar con infraestructura física y humana en la gran tarea de impartir educación a jóvenes mayores de 15 años y a adultos en general, ante el preocupante índice de analfabetismo imperante en las comunidades rurales del Estado. Lo anterior refrenda, sin duda, el gran compromiso social de la universidad con Sinaloa y la sensibilidad de su rector, Juan Eulogio Guerra Liera. Así de fácil…AGENDELO.- Este jueves, 05 de febrero, el gobernador Mario López Valdez y el alcalde de la ciudad, Sergio Torres Félix, develarán el monumento que inmortalizará al boxeador sinaloense Julio Cesar Chávez, cuya construcción fue posible gracias al apoyo solidario de la sociedad y al esfuerzo de un grupo de reconocidas personalidades de Culiacán. La estatua se ubica en un punto del parque “Revolución”, en pleno centro de la ciudad. El acto, por si le interesa, iniciará a las 5 de la tarde. Ahí nos vemos…EPALE.- Ya corre el plazo legal para el fallo a consecuencia del recurso de inconformidad interpuesto por Víctor Godoy en contra de la decisión de la Comisión Nacional del Proceso Interno del PRI, en el sentido de negarle su registro como precandidato a diputado federal por el tercer distrito electoral. Si tiene éxito, a lo más que puede llegar Godoy es a lograr que se admita su participación en la convención distrital, en la que se expondrá a una contundente derrota por la simple y sencilla razón de que ya todo está en favor de Evelio Plata. Godoy conoce bien las prácticas del PRI. Para que seguir adelante en una causa literalmente perdida. En fin…COLOFON.- Y hasta aquí por hoy. Nos fuimos ya. Dios los bendiga.