Jornadas de Apoyo benefician a la gente más necesitada: Quirino

El gobernador del estado llevó su Jornada de Apoyo “Puro Sinaloa” a la sindicatura de Aguaruto, para acercar los servicios de gobierno a su población.

Aguaruto, Culiacán, Sinaloa, a 15 de junio de 2019.- El gobernador Quirino Ordaz Coppel señaló que las Jornadas de Apoyo “Puro Sinaloa” tienen la característica que benefician a la gente más necesitada, pues se llevan a colonias populares y sindicaturas donde existen mayor grado de marginación y abandono, como en este caso en Aguaruto, donde la población de escasos recursos pudo aprovechar gratuitamente los servicios que ofrece el Gobierno del Estado.

El mandatario estatal arribó a la Escuela Primaria “Ruperto Verdugo Palazuelos”, en pleno centro de esta sindicatura, donde hasta el mediodía se habían brindado más de cuatro mil servicios, a alrededor de mil 200 personas que asistieron, quienes aprovecharon la expedición sin costo de actas del Registro Civil, entrega de lentes del DIF, consultas médicas, afiliaciones al Seguro Popular, corte de cabello, así como trámites vehiculares con atractivos descuentos.

“Es una jornada bien importante porque es una zona, una sindicatura muy sentida, donde hay marginación, abandono, donde hay muchas necesidades básicas para adultos mayores”, dijo el gobernador del estado.

Cabe destacar que además de los apoyos de asistencia social que se brindan en estas Jornadas, también la población puede acceder a financiamientos para emprender su propio negocio, a través de los programas Red Fosin y Empléate, que lleva la Secretaría de Economía.

Por ello, en ese stand, junto con el director del Servicio Estatal del Empleo, Arturo Torres Sato, el gobernador Quirino Ordaz Coppel hizo entrega de cheques para impulsar tres proyectos productivos, a las señoras María Alejandra Villegas y Ana María Aldabo, quienes recibieron cheques por 24 mil y 24 mil 900 pesos respectivamente, para emprender micronegocios de comida rápida.

De la misma manera, el mandatario estatal entregó también a la señora Kenia Ramos equipo para horno y repostería, valuado en 26 mil 800 pesos, recursos que van a fondo perdido, es decir, que el beneficiario no tendrá que pagarlos, sino que es un apoyo para que emprenda su propio negocio.

Otro de los apoyos muy sentidos que en cada Jornada hace entrega el gobernador Quirino Ordaz Coppel son los que se reparten en el stand de la Beneficencia Pública, donde en compañía su directora, Carolina Hernández Matus, entregó 65 apoyos de movilidad a adultos mayores y personas con discapacidad, consistentes en sillas de ruedas, muletas, andaderas, bastones ortopédicos y bastones para invidentes.

Acompañaron al gobernador el secretario de Desarrollo Social, Ricardo Madrid Pérez, encargado de las Jornadas de Apoyo; el secretario de Salud, Efrén Encinas Torres; el secretario de Educación Pública y Cultura, Juan Alfonso Mejía López; el secretario de Obras Públicas, Osbaldo López Angulo; y el secretario de Innovación, José de Jesús Gálvez Cázarez.

También la directora del Seguro Popular, Rosa Elena Millán Bueno; la directora del Registro Civil, Irma Tirado Sandoval; el director de Vialidad y Transportes, Feliciano Valle Sandoval; el director del INAPI, Bernardino Antelo Esper; y el presidente municipal de Culiacán, Jesús Estrada Ferreiro.

Jornada de Apoyo en Aguaruto (hasta el mediodía):

4,089 servicios otorgados

1,193 asistentes

Dependencias más solicitadas:

1,235 Registro Civil

958 Seguro Popular

775 Secretaría de Salud

343 DIF

306 Ciudadano Digital

214 Secretaría de Desarrollo Social

Dependencias más solicitadas:

1,235 Registro Civil

958 Seguro Popular

775 Secretaría de Salud

343 DIF

214 Secretaría de Desarrollo Social

306 Ciudadano Digital

Clausura Rosy Fuentes la Colecta Estatal 2019 de Cruz Roja

  • Sinaloenses responden al llamado de Cruz Roja, con más de 30 millones de pesos.
  • Por el gran apoyo brindado durante esta colecta, el Delegado de Cruz Roja entregó  reconocimiento a la presidenta de DIF Sinaloa.

Culiacán, Sin. Viernes 14 de junio de 2019. La Presidenta del Sistema DIF Sinaloa, Rosy Fuentes de Ordaz, clausuró este día la Colecta Nacional de Cruz Roja Delegación Sinaloa, institución que captó más de 30 millones de pesos. 

Acompañada del presidente municipal de Culiacán, Jesús Estrada Ferreiro, el Secretario de Salud, Efrén Encinas y Arturo Ramos Ortiz, Delegado de Cruz Roja Sinaloa, Rosy Fuentes felicitó al equipo de la benemérita institución por su gran compromiso y el gran corazón que le inyectaron a esta colecta y sobre todo a los sinaloenses que lo hicieron posible con su aportación.

“Estoy muy orgullosa de que en los últimos cuatro años Sinaloa ha ocupado el primer lugar a nivel nacional con mayor captación en las colectas, esto demuestra que los sinaloenses son solidarios y generosos ante estas causas”.

Asimismo, hizo un llamado a la sociedad a continuar apoyando a este organismo ya que de ello depende que siga cumpliendo a los sinaloenses en situación de emergencia como lo sigue haciendo hasta hoy.

Durante el evento que se realizó en la Plazuela Álvaro Obregón, el delegado estatal de la benemérita institución agradeció el apoyo a los sinaloenses y recalcó que Cruz Roja necesita del apoyo para mantenerse ya que los 30 millones de pesos solo son una parte del gasto que se necesita para operar, ya que el costo anual asciende a los 108 millones de pesos. 

El Sistema DIF Sinaloa hizo su aportación con un cheque por 400 mil pesos.

En la clausura de la colecta estuvieron presentes, la directora general de DIF Sinaloa, Connie Zazueta Castro, la presidenta del DIF de Culiacán, María Guadalupe López Castro, el presidente de la delegación Culiacán de Cruz Roja Joel  Valenzuela Romero.

Don Belén Torres: Homenaje al Salomón sinaloense

“…Partid en dos al niño vivo, y dad la mitad a la una, y la otra mitad a la otra”1 Reyes 3:25

En un lugar de la campiña sinaloense, hace mucho, pero mucho tiempo, existió un hombre con sabiduría salomónica, sus conclusiones dejaban atónitos a chicos y grandes, de tal suerte que hasta nuestros días, se recuerda con cariño y gran respeto a Don Belén Torres.

Sus anécdotas dejaron huella en el imaginario popular de la sociedad navolatense, de tal suerte, que su fama como Juez de Paz  –y de guerra en otros casos– trascendió las fronteras no sólo de nuestro estado, sino las internacionales, encontrando personas en otros países, que sus padres  (de origen sinaloense claro está) les han contado sobre este peculiar personaje de la vida cotidiana sinaloense.

Pero entremos en materia, y gocemos una de las muchas aventuras de Don Belén Torres, que a continuación contaré, conste que, las anécdotas de éste célebre sinaloense hay muchísimas,  y en esta ocasión, sólo rescato algunas  de las más conocidas o recordadas en la picaresca popular sinaloense. Sin más ni más, que comience nuestro deleite:

A long, long time ago… (Hace mucho, pero mucho tiempo atrás…)

En un lugar de la campiña sinaloense, o sea, en un lugar no muy lejano,  cuentan las malas, pero muy malas lenguas, que un día lluvioso de verano, llegó a la oficina del Juez de paz en el Registro civil, en específico con Don Belén Torres, una señora  con la cara desencajada, más tirándole a cara de tiburón blanco con ganas de comer “carnita fresca” que de señora despechada con sus ánimos en lo subterráneo,  casi llegando al averno del mismísimo Lucifer.

Nuestra susodicha ofendidísima dama, presentándose con su hija, una joven hermosa, como toda la pinta de bella sinaloense, en su plenitud de juventud y alocados 16 años y casi “virgen” estaba acompañada con su joven, viril, guapo y bien “satisfecho” novio que habiendo sido encontrados en infraganti, en el mas elevado acto de demostración afectuosa, es decir, en mero acto íntimo, como dijo el gran Pito Pérez: “Entre las cúpulas y las cópulas”.

La madre con una voz firme y con una mezcla de sentimientos de ofensa, rabia, deshonra y dolor, pero sobre todo, asombro, vergüenza y porque no decirlo, con gran envidia, una profunda envidia, de tal suerte, que exigía a Don Belén la inmediata unión expedita, firme e isofacta de las vidas de estos 2 tórtolos encontrados en el deleite carnal, sensual y sabroso.

Don Belén Torres (cuentan esas mismas malas lenguas) que con serenidad y en actitud de clama y con un grado supremo de paciencia comentó:

            -Muy bien, Señora mía, como usted menciona, procederé con respecto a su justa petición y haré valer sobre esta situación los poderes que el Estado ha confiado en mi, para el ordenamiento de la vida de los individuos y los ciudadanos.

En esos momentos de verdadera crisis existencialista, Don Belén Torres (siguen contando las malas lenguas) pidió con todo respeto y solemnidad que se acercaran los novios y por ende, también a la madre de la novia; sobre el escritorio, estaba el viejo libro de matrimonios y un viejo tintero, debido a las circunstancias de edad de la bella novia, la rúbrica de la madre era necesaria e imprescindible, es decir, forzosamente la firma de la madre ofendida y ofuscada de pensamientos era de manera obligada.

Pero siguiendo con el tortuoso protocolo matrimonial de esos 2 pobres tórtolos, mal expuestos y avergonzados, Don Belén Torres con su mano le acercó el tintero a la señora con la pluma vengadora en mano, y en el preciso y escabroso momento  (en la vida de cualquier incauto crédulo al asunto matrimonial) en el que se disponía la dama a introducir la pluma al tintero, rápidamente y con hábil malicia, Don Belén quitaba el tintero del alcance de la mano “emplumada” de la susodicha señora.

Osada y repetidamente, Don Belén quitaba o alejaba el tintero de la mano siniestra y vengadora de la madre deshonrada, cuando de manera repentina, salió del voluminoso y muy redondo pecho  de la bien amargada presunta futura suegra, la siguiente frase contundente y retadora:

            -¡Pues! ¿Qué trae pues, Don Belén?

El expuesto y retado representante del Registro civil, alzó de manera firme la mirada y con una voz templada replicó:

            -¡Pues eso! ¡Exactamente eso debió haber hecho su hija, con el fogoso y tentón de su novio! ¡No haber dejado que le atinara! ¡Haberse quitado!, y ¡Usted haberle enseñado a su hija a ser fuerte a la lujuriosa y querendona tentación del novio!

Se dice, que  en esos momentos el semblante del novio volvió a la vida, por fin, había encontrado a alguien que sabiamente entendía la situación en su real y justa dimensión. Las mismas malas lenguas, comentaron que la señora indignada por no haber sido secundada por Don Belén, salió disparada, llena de coraje de las oficinas del Registro civil y que jamás, volvió a saberse de ella, por lo menos, por ese rumbo.

También se comenta (las mismísimas malas lenguas lo confirmaron), que el par de tortolitos, pasados algunos meses (ya que la bella novia era mayor de edad), llegarían solitos por su propio pie y  libre voluntad de unir sus vidas, hasta se dice que a Don Belén lo invitaron a la Barbacoa enterrada, lo que no sé, es sí pudo asistir al jolgorio.

La Persignada: En el nombre del Padre y del Hijo y del… ahí le paró.

Hubo otro caso, de esos que ponían a prueba la sabiduría salomónica de Don Belén, la gente entre sus pláticas la bautizó como: La Persignada, y ahora veremos porqué.

Resulta ser, que hubo un buen padre de familia, que construyó una casa grande, de dos pisos mientras sus hijos crecían, con el fin de que algún día pudiera brindar algún apoyo a algunos de ellos; pasaron los años y sus hijos se iban de la casa y formaban sus propias familias, pero, como suele pasar en las familias, y no solamente en las ficticias como ésta, sino también en las reales, siempre hay algún hijo, que los planes no le salen del todo bien.

Este buen hombre, o buen padre de familia, al ver la apremiante situación de su hijo y conmovido a misericordia por su nuera y nietos, les invitó a que se fueran a vivir a la casa que había construido con mucho esfuerzo durante toda su vida, para aquellos momentos, el padre ya era un hombre entrado en años, y la única condición que les puso a su hijo y su familia era que, ellos habitarían la parte baja, y que el padre, habitaría la parte alta de la propiedad.

La lógica indicaría que el hijo, estaría lleno de alegría y gratitud por el gesto de gran bondad y caridad, que su padre había mostrado hacia él y los suyos, sin embargo había un As debajo de la manga del filius ingratum trahit, es decir, del condenado hijo ingrato.

Cuando ya había pasado el tiempo y el hijo y su apreciable familia, ya estaban acomodados en su nuevo hogar, surgió la idea de hacer legal la posesión de la propiedad. Cuentan las malas lenguas, que el hijo, en un intento de premeditación, alevosía y ventaja sobre la buena voluntad del padre, de manera mágica y misteriosa padeció de amnesia sobre la única condición que previamente habían acordado.

Sobre el asunto, ambos (padre e hijo) iniciaron las respectivas pláticas, de las cuales como resultado, no se llegaba a ningún acuerdo para que ambos quedaran satisfechos. El padre no quería ceder su parte de la propiedad (la parte alta) y el hijo con profundo desprecio al acuerdo inicial, alegaba que no existía tal acuerdo, y que por lo tanto, él exigía la parte de arriba y la parte de abajo sería para el padre. Pues, nomás no se llegaba a algún  acuerdo.

Por lo anteriormente expuesto, ambas partes acordaron que alguien más ayudara a resolver el asunto. Es ahí, cuando entra Don Belén Torres en escena. Ambas partes tenían fe en la sabiduría salomónica de Don Belén; y sin duda, acatarían lo que el ya famoso juez de Navolato dictaría como justicia.

Pues resulta que ambas partes fueron a visitar a Don Belén Torres a su oficina en el Registro civil, como siempre, la atención y buena disposición del representante del Estado se hizo patente. El padre y el hijo expusieron cada uno su versión de los hechos. Como siempre (diría Luis Miguel) Don Belén atento, solemne y estudiando el problema en cuestión, le pide al hijo una petición aparentemente fuera de lugar o contexto:

            -Don Belén: Joven, por favor ¡persígnese!

            -El hijo: ¿Cómo dijo Don Belén?, que ¿me persignara?

            -Don Belén: ¡Exacto!, por favor haga la señal de la Santa Cruz, por favor persígnese.

El joven, con cara de sorpresa y con cierta extrañez, empezó haciendo la señal de manera poco solemne y no tan marcada la señal en su rostro, a lo que Don Belén, le pidió que lo hiciera de manera correcta y con el respectivo rezo:

            -Don Belén: ¡No joven!, ¡hágalo bien!, ¿cómo es la señal de la persignada correctamente y con su frase?

            -El hijo: ¡bueno!, está bien, en el nombre del Padre, y del Hijo, y del espi…

Don Belén, para de inmediato la señal y el rezo que estaba haciendo el joven, y con voz firme, le pregunta:

            -Don Belén: ¡A ver joven!, en la persignada, ¿En dónde va el Padre y en dónde va el Hijo?

El joven sorprendido, le responde con cara de asombro:

            -¡Pues, el Padre va arriba y el Hijo va abajo!

-Don Belén: ¡Exactamente!, ya lo dijo la persignada, el Padre va arriba y el Hijo va abajo, asi que deje de andar fregándole la vida a su padre, que ya bastante ha hecho con dejarle vivir en la casa que el construyó.

Concluyendo, pero nunca terminando…

Don Belén Torres fue un hombre muy querido y sigue siendo recordado, por muchos de sus coterráneos, es obvio que fue un personaje que influyó en la vida cotidiana de los navolatenses de aquellos años, debido al don de su practicidad para resolver problemas de la vida cotidiana.

Existen muchas más historias, muchas de ellas, inéditas, pero por cuestión de espacio – en esta ocasión- no me es posible exponer, sin embargo, en próximos momentos se darán a conocer estas aventuras, para que nuevas generaciones conozcan el legado de Sabiduría popular, del hombre que sus contemporáneos decían que tenía Sabiduría salomónica.