Barrida Sobre los Venados de Mazatlán

Jorge Luis Telles Salazar

 

La barrida sobre los Venados de Mazatlán, en el mismo estadio “Teodoro Mariscal”, le permitió a Tomateros de Culiacán recuperar la delantera de tres juegos sobre su más cercano perseguidor (todavía los Yaquis de Obregón); mantener un porcentaje de .500 en ganados y perdidos – contados a partir de que concluyó su racha de diez triunfos al hilo – y lo que es más importante: recobrar la confianza que parecían haberse esfumado, tras la dolorosa limpia en casa ante el club de Cajeme, Sonora.

Es así como con renovado ánimo, el equipo guinda recibirá, a partir del martes, a Cañeros de los Mochis, en lo que será el inicio de la recta final de la primera vuelta de la presente temporada de la Liga Mexicana del Pacífico. Quedarán, en efecto, cinco series por delante (o sea: quince partidos en total) y aquí seguimos sosteniendo que a Culiacán le bastará con jugar para .500 para aspirar a una buena puntuación, si no es que a la mejor: ocho unidades, que representarían, de hecho, una temprana calificación a la fase de postemporada.

Así las cosas, Tomateros regresa al “Angel Flores” con una marca de 15 victorias y solo 5 derrotas, en el liderato indiscutible, con tres juegos por arriba de los Yaquis de Obregón, que son los ocupantes del segundo sitio y cuatro encima de los Algodoneros de Guasave, que marchan en la tercera posición. La situación parece cómoda para Culiacán, tanto así que, al menos que suceda algo catastrófico, todo parece indicar que su ubicación como puntero está segura al menos por una semana más, con todo y que Cañeros de los Mochis será un gran rival a partir de este martes por la noche.

Tomateros está de vuelta en Culiacán, como primero en el departamento de pitcheo por equipos, con 3. 06 de efectividad y con tres de sus lanzadores ubicados dentro de los diez mejores de la Liga: Amauri Sanit, en el primer sitio, con 3-0 y 0. 78 en efectividad; Alejandro Armenta, con 3-0 y 3. 00 y Andrés Iván Meza, con 2-0 y 3. 16. Y precisamente uno de ellos, Sanit, subirá al centro del diamante en uno de los tres partidos contra el club esmeralda. Lo hará el jueves, en el tercero de la serie. El martes, el responsable será Alfonso Sánchez (1-1 y 3. 60) y el miércoles, el veterano Francisco Campos, con números de 2-1 y 4. 35.

Y del mismo modo, está de vuelta, como tercero en bateo global, con .267, superado por Algodoneros de Guasave (.273) y Yaquis de Obregón (.295). Aquí la diferencia la marcan los 37 palos de vuelta entera conectados por los guindas, de los cuales 11 son de Cori Aldridge y 9 de Marlon Byrd. Casualmente, tanto Byrd como Aldridge se han colocado dentro del grupo de los diez mejores del circuito. Byrd es el número uno, con .405 – arriba de Saúl Soto, de Cañeros, que tiene .375 – y Aldridge es el nueve, con .321. Y aunque fuera del “ten top”, hay otros elementos de la tropa guinda, con muy buenos números a la ofensiva: Ricardo Serrano, con .319; Rennier Mustellier, con .299; Maxwell León, con .276 y Ramiro Peña, con .271.

Con esta estadística ¿Qué equipo no recupera el ànimo, dígame usted amigo aficionado?

¿Qué Mazatlán es una novena de capa caída, que solo ha ganado 5 de 20 partidos? Bueno, de que anda mal, anda mal, no cabe duda; pero esto no le quita mérito a lo hecho por Tomateros de Culiacán. O es qué  ¿Acaso hay equipo pequeño en el beisbol?

Y bien.

Cañeros de los Mochis, el rival en turno, es una novena interesante.

Los verdes invaden el engramado del “Angel Flores”, con números parejos en victorias y derrotas, 10-10 y como terceros en pitcheo, con 3. 75 de efectividad. Destaca, por supuesto, Tomás Solís, con 2-1 y 2. 38. Precisamente Solís lanzará el segundo de la serie, en duelo contra Pancho Campos. Mauricio Lara (1-1 y 4. 50), lo hará en el primero y Marco Quevedo (1-0 y 6. 27), en el tercero.

Además, Cañeros trae, como siempre, una novena muy bateadora, en la que el uno-dos-tres, lo hacen: Saul Soto, con .375 y 7 cuadrangulares – es el segundo mejor de la Liga -; Jason Bolts, con .291 y 5 jonrones y Sandy Madera, con .284 y 5 cañonazos de vuelta entera.

Mochis es cuarto lugar, pero empatado con Aguilas de Mexicali y Naranjeros de Hermosillo, cuyo saldo es también de 10-10. Uno de estos tres buscará despegarse en esta semana para meterse al grupo de los cuatro primeros y aspirar a una buena cosecha de puntos en este giro inicial. Serie, entonces, muy importante para el club del norte de Sinaloa, que ha batallado en esta primera fase de la campaña pero que ahí va, con porcentaje de .500, que es bueno para pensar en la calificación.

La programación, normal, sin cambios de ninguna índole: martes, miércoles y jueves, a partir de las 7. 30 de la noche.

Por allá nos vemos.

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Por cierto.

El resto de las series a desarrollar en los próximos días, parecen diseñadas a modo, para comenzar a definir posiciones en el standing de la Mexicana del Pacifico.

Mire usted:

Los Yaquis de Obregón, por ejemplo, viajan a Guasave, en una confrontación en la que estará en juego el subliderato del circuito. La tribu es dueña, por lo pronto, de ese lugar; pero Algodoneros está a solo uno abajo y con el factor localía de su lado. Podrían desplazar de ese segundo sitio a los campeones de la Liga.

Aguilas de Mexicali y Naranjeros de Hermosillo protagonizan choque de media tabla, en el “Héctor Espino”. El vencedor de la serie estará brincando a la primera división del peleadísimo standing.

Finalmente, en Navojoa, duelo de coleros entre Mayos y Venados de Mazatlán. Navojoa puede hundir, sin remedio a los rojos porteños y pensar en una milagrosa recuperación en lo que queda de la primera mitad.

Dicho de otro modo: ajústense los cinturones, amigos aficionados.

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En la misma sintonía.

Ben Guez está de regreso con Tomateros y nada extraño sería que lo viéramos en la alineación, en el mismo primero de la serie contra los Cañeros de los Mochis.

Guez, como usted sabe, cubrirá el hueco dejado por John Kaplan, quien más tardó en cobrar su liquidación, que en arreglarse con los Mayos de Navojoa, donde ya es titular en una de las praderas. Kaplan se fue de aquí por bajo rendimiento. No hay de otra. Le quedó grande la plaza y con todo y la buena marcha de los guindas, ya era constante el abucheo de los aficionados en su contra. Su porcentaje era inferior a .200.

Este joven, Ben Guez, es el mismo que cerró temporada con Tomateros el año pasado; que se fue unos días y que volvió para el sexto partido de las semifinales contra los Algodoneros de Guasave.

Es un buen pelotero.

De él hablan sus números. Los que tuvo aquí y los que cosechó en el verano, tanto en doble como en triple “A”. Con él se reforzará la ofensiva de los Tomateros y también su defensiva, por supuesto y se acabarán, por lo pronto, los problemas para el manager Lino Rivera, a quien  le observamos varios inventos a la salida de Kaplan. No con mucho éxito, por cierto.

Y salvo alguna eventualidad, no habrá más movimientos, de momento. Hacerlos, con el equipo en primer lugar, podría resultar hasta contraproducente.

Sigue en puerta, sin embargo, la integración de tres peloteros estelares al plantel: Oliver Pérez, Rodrigo López y Jorge Vázquez.

Ya le informaremos.

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Y hasta aquí por hoy.

Ya nos fuimos.

Dios los bendiga.

PALCO PREMIER

Jorge Luis Telles Salazar

 

¡Epa! Que no cunda el pánico.

Luego de un arranque impresionante, como el que tuvo Tomateros de Culiacán en esta temporada de la Liga Mexicana del Pacífico, es absolutamente normal que un equipo caiga, de repente, en algunos baches, como este en el que se metieron los guindas, desde el inicio de su última serie frente a los Yaquis de Obregón. Y ser barridos en casa, bueno, pues no es nada agradable;  pero resulta que tampoco es cosa del otro mundo.

Afortunadamente la ventaja sobre el resto de los participantes era tan grande, que aún con cuatro derrotas en sus últimos seis encuentros, aún se mantiene en el primer lugar de la tabla de posiciones, con una delantera de dos juegos sobre su más cercano perseguidor, precisamente los Yaquis de Obregón, quienes tuvieron la nada graciosa ocurrencia de despertar precisamente en el “Angel Flores”. Los Yaquis, en efecto, no se habían visto nada bien en el comienzo de la campaña; pero aquí, mis amigos, lucieron como lo que son: los bicampeones del circuito y aspirantes al tricampeonato.

Permítame recordarle que cuando concluyó la racha de diez triunfos al hilo de Tomateros – que se quedaron a nada de elevarla a once – puntualizamos aquí que era tan sólida la ubicación de Culiacán que tan solo con mantener un ritmo de .500 a partir de esa fecha y hasta el cierre de la primera vuelta, alcanzaría sin problemas la máxima puntuación y se metería ya a la postemporada.

Sobre este asunto,  déjeme decirle que los guindas abrieron la serie contra los Yaquis sobre ese porcentaje – terminada su cadena de éxitos -; pero como han perdido tres juegos al hilo, requieren ahora de obtener tres triunfos consecutivos para garantizar su permanencia en el liderato, sin importar lo que suceda con los Yaquis, quienes, con la moral en órbita, reciben en su casa a los Naranjeros de Hermosillo.

El rival en turno, usted sabe, es Venados de Mazatlán, ni más ni menos que el colero del circuito, con solo cinco triunfos a cambio de 12 descalabros.

Los números de los rojos del puerto son exactamente inversos a los de Tomateros de Culiacán; pero esto no los convierte en un rival a modo, ni cosa por el estilo. Es más,  si se suma la motivación de los Venados por imponerse al líder – máxime que se trata de su gran rival – al mal momento en que han caído los guindas, pues ¡cuidado! Culiacán podría dejar su condición de líder de la tabla en el “Teodoro Mariscal”.

Y bueno, con su anuencia, amable lector, también le recuerdo que al conjurarse el encanto de los diez triunfos consecutivos, plasmamos aquí que nada extraño sería que Tomateros de Culiacán cayera, ahora, en una mala recha. Suele suceder y sucede mucho en el beisbol. Los ejemplos son incontables.

Lo relevante  es que, así como un buen equipo también pierde algunos juegos al hilo, un buen equipo también deja atrás los malos momentos justo en el instante oportuno para impedir daño mayor y regresar luego a la dimensión de las victorias.

Y creo que Culiacàn es eso: más que un buen equipo.

No solo lo creo.Estoy seguro de ello.

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Y bien.

Cuando todo es jacusi y champan – como dice un buén amigo – los defectos ni se notan, porque son tantas y tan a mano las virtudes, que las cosas malas quedan relegadas a segundo término.

En el beisbol, cuando un equipo gana y gana, una y otra vez, ni tan siquiera se voltean a ver las malas actuaciones individuales, por más malas que estas sean. E incluso, ni tan siquiera es conveniente intentar corregir esas fallas porque a veces resulta contraproducente. Y se queda el directivo, el manager, con la clásica sentencia: “si así estamos ganando, mejor que las cosas sigan igual ¡para qué nos enredamos!”.

Mal llegan las derrota, sin embargo, las fallas comienzan a notarse y los defectos a exasperar.

José Silva salió de Tomateros la misma noche en que un infame relevo permitió que los Naranjeros de Hermosillo abrieran el ataúd; se pusieran de pie y terminaran por ganar un partido que significó el final de la racha ganadora de los guindas.

Y una vez que Culiacán entró al ritmo de ganar y perder, las debilidades comenzaron a aflorar y ya tuvieron como consecuencia una víctima más: John Kaplan, quien ya dejó el club por bajo rendimiento. Kaplan, un gran jardinero central, bateaba apenas para .193, cuando aquí se viene a batear, que para fildear con elegancia y seguridad hay muchos por todos los rumbos del país.

Han sido los primeros; pero no descarte usted que si esto que inició contra los Yaquis evoluciona a mala racha, podría haber más en el curso de los próximos días.

Y bueno.

En lugar de Kaplan, la directiva activó al chamaco Eloy Gutiérrez, que es un filder natural y que puede cubrir muy bien el hueco dejado por el norteamericano; pero Lino Rivera, el manager, cambió los planes al enviar al antesalista Rennier Mustellier a las praderas y colocar a Sergio Gastelum en la tercera esquina, en un afán de vitaminar la ofensiva guinda, sin que el movimiento diera los resultados esperados.

Fue, por supuesto, un movimiento provisional. Kaplan tendrá que ser sustituido, necesariamente, por otro extranjero, que bien podría ser alguno de los dos que cerraron campaña con Tomateros en enero pasado: Ben Guez o Jeff Frazier. Ambos dejaron aquí buenos números; pero no corrieron con la misma suerte en el verano y por eso no recibieron la convocatoria correspondiente. Ahora, sin embargo, las circunstancias obran en su favor y uno de los dos podría aparecer nuevamente, en cualquier momento, vestido con el uniforme de Culiacán.

Pendientes.

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Ahora que.

La verdad de las cosas es que la ofensiva de Tomateros se vio muy chata en la serie contra los Yaquis de Obregón. Los números son crueles: dos blanqueadas al hilo y solo cuatro carreras en tres partidos. Dificil aceptarlo, cuando los guindas eran el segundo equipo más bateador y es todavía el primero en cuadrangulares, con 32 palos de vuelta entera,3 más que los Yaquis de Obregón.

Frazier, Guess o algún otro. La cosa es tomar las decisiones a tiempo. Y estamos a tiempo, precisamente.

Y a tiempo también de acelerar el regreso de Luis Alfonso Cruz, quien ya comenzó a ponerse en forma para debutar con el equipo en un par de semanas más, lo mismo que Jorge Vázquez, que ya se ha recuperado de su lesión y que mantiene firme su decisión de integrarse al plantel lo antes posible.

Cierto, hace días, ni notábamos su ausencia; pero ya como que comenzamos a extrañarlos.

Otros peloteros por reportar al equipo, lo son los pitchers Oliver Pérez y Rodrigo López y posiblemente alguien más.

Ya le contaremos.

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A manera de colofón.

Para cerrar, las series que inician la noche de este viernes:

Naranjeros de Hermosillo en Ciudad Obregón; Mayos de Navojoa en Guasave; Cañeros de los Mochis en Mexicali y Tomateros de Culiacán en Mazatlán.

Tomateros regresará al “Angel Flores” el martes venidero, para recibir aquí a Cañeros de los Mochis.

Luego hablamos.

Y ya nos fuimos. Que Dios los bendiga.

PALCO PREMIER

Jorge Luis Telles Salazar

 

Afianzados en el liderato de esta primera vuelta, los Tomateros de Culiacán recibirán, a partir de este martes, a los Yaquis de Obregón, en la continuación de la temporada número 54 de la Liga Mexicana del Pacífico. Segunda serie al hilo en casa para un equipo guinda, con espectacular marca de 12 victorias contra solo 2 derrotas, tras poco más de dos semanas de competencia.

En efecto, tras ver rota su cadena de triunfos en Hermosillo y perder aquí el primero de la seguidilla ante los Aguilas de Mexicali, Tomateros recuperó la vertical para ganar los dos siguientes a los emplumados; quedarse con la serie y consolidarse en el liderato del circuito, con una delantera de cuatro juegos por encima de Algodoneros de Guasave, que se conserva como su más cercano perseguidor, con un buen saldo de ocho partidos ganados contra 6 perdidos. De hecho solo Culiacán y Guasave están por encima de los .500 de porcentaje, lo que da una idea de lo pareja que están las cosas en el beisbol invernal mexicano.

Tomateros, cierto, ha lucido espectacular en esta primera parte de la campaña; pero, tras esa racha inicial, que los llevó a implantar un nuevo record en la LMP – 10 victorias consecutivas, abriendo temporada – el asunto comenzará a ser más complicado en la medida que avance el calendario y si de dificultades hablamos, qué más que las que presentará, desde el martes por la noche, el bicampeón Yaquis de Obregón.

Precisemos:

Obregón forma parte de un bloque de cuatro equipos que marchan igualados en el tercer puesto del standing, con marca de 7 juegos ganados y 7 perdidos y cinco juegos abajo del puntero, Tomateros de Culiacán. En condición similar se encuentran, por si le interesa, Aguilas de Mexicali, Cañeros de los Mochis y Naranjeros de Hermosillo. Para los cuatro, esto es muy peligroso porque, si en un abrir y cerrar de ojos pueden saltar hasta el segundo sitio de la tabla, en esa fracción de segundo también pueden caer hasta el antepenúltimo lugar, allá en esa zona en la que Mayos de Navojoa y Venados de Mazatlán luchan intensamente por abandonar el frío sótano de la Liga.

A nuestro modo de ver las cosas, sin embargo, esa ubicación de los Yaquis de Obregón no demuestra, ni por asomo, su verdadero potencial.

Lea esto: los Yaquis constituyen el plantel más bateador del torneo, con .276 y 21 cuadrangulares, por arriba del .275 de los Venados de Mazatlán y el .271 de Tomateros de Culiacán. Y si a la ofensiva son líderes, en pitcheo son sublíderes, con un global de 3. 51 en carreras limpias admitidas, superado solo por el 3. 15 de los Tomateros de casa.

Si esto no le dice nada, repase usted el roster de los bicampeones del invierno mexicano: Barbaro Canizarez (.340), Douglas Clark (.322), Alfredo Amezaga (.316), Willy Taveras (.304), Iker Franco (.295), Agustín Murillo (.255), Carlos Valencia (.245) y Adán Muñoz (.238), solo por citar algunos. En su pitcheo, la figura principal es Rolando Valdez – que inició su carrera precisamente con Culiacán – que tiene marca de 2-0 y 1. 69 de efectividad, seguido por Marco Carrillo (1-2 y 2. 50), Caridad Esmaliun, Adrian Ramirez, Oswaldo Martinez, Mario Mendoza y Richard Zagone, entre otros.

En concreto: Yaquis es un excelente team. Un equipo a modo como para probar la verdadera capacidad de Tomateros de Culiacán, que lucen impresionantes sin duda; pero esto, señores míos, apenas comienza.

Y en suma: como para no perderse esta serie contra Obregón. Ninguno de sus tres partidos, todos a las 19. 30 horas en el “Angel Flores”.

Por allá nos vemos.

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Y bueno.

A diferencia de este fenómeno que se da con los Yaquis de Obregón, la estadística de la Liga Mexicana del Pacífico – ya incluidos los partidos del último domingo – si nos da una idea muy clara del por qué Tomateros de Culiacán es el líder, con cuatro juegos arriba de su cercano perseguidor.

Mire usted:

Culiacán, repetimos, es líder en pitcheo por equipos, con una efectividad de 3. 15, que es muy superior a la de los Yaquis de Obregón, que es de 3. 51. Y es tercero en bateo, con .271, apenas 4 décimas debajo de los Venados de Mazatlán y a 5 (décimas también) de los Yaquis de Obregón.

Además, Tomateros es primero en cuadrangulares, con la friolera de 28; 7 más que los Yaquis de Obregón, que suman 21. Culiacán ha conectado cuando menos un jonrón en todos y cada uno de sus 14 partidos – y van también por otra marca de la Liga – y en promedio son exactamente dos por encuentro.

Y los números individuales ¿dicen algo?

Bueno, Culiacán tiene al líder de bateo y al líder de pitcheo. El primero es el ligamayorista Marlon Byrd, que le da a la canica al ritmo de un sabroso .273, que adorna con 6 leñazos de vuelta entera y 14 producciones. Y el segundo es el cubano Amauri Sanit, con marca de 3-0 y un microscópico 0. 53 en carreras limpias admitidas. Obvio, también está aquí el número uno en cuadrangulares: Cory Aldridge, con 9. Y ya comienzan a correrse “quinielas” en cuanto a la cifra de jonrones que conectará el norteamericano durante toda la campaña.

Además de los líderes, Tomateros ha metido a dos más en la lista de los diez mejores en bateo: Ramiro Peña, con .359 y el propio Aldridge, con .345. Y del mismo modo, hay dos más en el departamento de lanzadores: Pancho Campos, con 3. 45 y Alejandro Armenta, con 2. 71.

De regreso al aspecto ofensivo, otro pelotero que está por arriba de la llamada franja mágica es Ricardo Serrano, con .306, a quien le siguen: Emmanuel Valdez (.278), Maxwell León (.275), Rennie Mustelier (.259), Daniel Hinojosa (.231), John Kaplan (.220) y Román Alí Solís (.200).

Recorrido este trecho, no ha faltado quien comente que a Culiacán no le duele nada y puede que tenga razón: nada en estos momentos. Después ¿Quién sabe?

Y tan nada le duele que resultaría hasta contraproducente pensar en movimientos de peloteros para relevar a aquellos cuyo rendimiento no ha sido el esperado; pero la verdad de las cosas es que cuando un equipo está ganando, sea como sea, hay que dejarlo tal cual. Por querer arreglar una posición, se puede descomponer todo el plantel.

Hasta la fecha, Culiacán solo ha hecho un ajuste: la salida de José Silva – tras su desastroso relevo en la ciudad de Hermosillo – para incluir a Marcos Camarena; pero no hay más en puerta, de momento.

Después sí. Seguro que los habrá.

Y serán las circunstancias las que determinarán, en un momento dado, las inclusiones de Luis Alfonso Cruz, Oliver Perez y Rodrigo López y posiblemente también las de Jorge Vázquez y Refugio Cervantes, todavía más adelante.

Pendientes pues.

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A manera de colofón.

Además de la serie que inicia en Culiacán, también habrá acción en tres plazas más:

En Navojoa, los Mayos recibirán a los Aguilas de Mexicali; en Hermosillo, los Naranjeros a los Algodoneros de Guasave y en Mazatlán, los Venados a los Cañeros de los Mochis.

Suceda lo que suceda, cuando estas series terminen, Tomateros seguirá en el liderato de la tabla; pero evidentemente habrá cambios interesantes. Y ahí está esa serie de los Algodoneros en Hermosillo, en la cual estará en riesgo la etiqueta de sublíder del equipo de Jaime Castro, apenas con un juego por delante de ese grupo de cuatro clubes que citamos líneas arriba.

Para Mayos de Navojoa y Venados de Mazatlán, por su parte, comenzar a ganar partidos con mayor frecuencia es ya una necesidad. Andan muy abajo y muy lejos de su afición.

Hasta aquí por hoy.

Ya volvemos.

Dios los bendiga.