Después de Conaculta: ¿Y las regiones?

Recientemente, a propósito de una conversación sostenida por diversos conocedores del tema, Fernando Escalante dijo que “El problema del crimen organizado existe como tal para una lectura federal. Allá abajo, en los municipios, en cualquier lugar, se experimenta de una manera distinta. Hay una mirada federal que no solamente desconoce la infinita variedad de realidades municipales, sino que desprecia a las instituciones municipales” (en “Nuestra guerra: una conversación”, nexos 407, noviembre de 2011, p. 42). Creo que con esta apreciación, Escalante Gonzalbo apunta una cuestión de interés no sólo para las políticas de seguridad, sino en general para la política pública en el país. Tal es el caso de la política pública cultural.

1. El Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CONACULTA), organismo rector en la promoción, difusión, apoyo y patrocinio de la cultura, sigue operando con la misma estructura, el mismo marco legal y los mismos programas con que nació en 1988, en el gobierno priista de Carlos Salinas de Gortari. Su relación con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBA), continúa estando signada por una contradicción de origen: el estatuto jurídico de estos es superior al de aquél; mientras unos fueron creados por decreto legislativo, el otro lo fue por decreto administrativo del Ejecutivo. Todas las decisiones que se han tomado desde entonces, en lo concerniente a diseño organizacional, normativo y administrativo, han sido resultado de la improvisación y la ocurrencia. Una Coordinación de Ciudadanización se puede convertir, sin mayor explicación, en una Dirección de Vinculación. Las reformas de fondo siguen esperando ad calendas graecas.

2. No se ha avanzado una sola pulgada en el renglón de financiamiento. Se sabe que el CONACULTA ha registrado un incremento sostenido en su presupuesto anual desde hace varios años, pero esto no se ha traducido en mayores beneficios ni para los creadores, ni para los promotores culturales, ni, mucho menos, para las entidades federativas y los municipios. Para ponernos solamente en este caso, dígase que los convenios que se firman con los estados son los mismos que se acordaron desde la administración encabezada por Rafael Tovar y de Teresa en los tiempos de la presidencia de Ernesto Zedillo: fondos estatales para el estímulo a la creación artística, apoyos a las culturas municipales y comunitarias, cultura infantil, infraestructura cultural… no mucho más que eso. Igual ha pasado con los fondos nacionales como el FONCA, que sigue siendo el punto de referencia para los creadores en el país. Nada verdaderamente relevante  sucedió durante las gestiones panistas en lo que toca a financiamiento e inversión cultural (como no sean los desatinos de obras, que quisieron ser grandiosas por grandotas, como la saribermudezca biblioteca Vasconcelos). 1 

3. Con la política cultural en sentido estricto tampoco ha pasado nada más trascendente que las rosas. El mapa programático de la cultura en México es prácticamente el mismo de los últimos mandatos priistas: Festival Cervantino, ferias nacionales diversas (FIL, Palacio de Minería, etcétera), apoyo casuístico a programas estatales (festivales artísticos, una orquesta por acá, algo de cultura étnica o popular por allá), ¿qué más? El CONACULTA no ha elaborado una política que dibuje estrategias de desarrollo cultural por regiones a partir de la ubicación de capacidades y tendencias históricas regionales desplegadas por iniciativa pública, privada o social a lo largo y ancho del territorio nacional.

Todavía en el último balance de su gestión, Consuelo Sáizar, ex Presidenta de este organismo, afirmaba: “Los saldos pendientes, entre los que alcanzó a distinguir, son: definir la figura jurídica adecuada para el Consejo, diseñar el proyecto internacional del que ha carecido desde sus inicios, alinear la educación artística entre las instituciones que dependen de la SEP, el CONACULTA y el INBA, trabajar de manera más cercana con los estados para definir su vocación cultural, continuar con el proyecto electrónico, que es una forma de garantizar la memoria para el futuro, y democratizar los contenidos” 2 . Más allá de la pertinencia indiscutible de algunas de sus consideraciones, es evidente que para la ex funcionaria la insuficiencia de políticas públicas que galvanicen y fortalezcan el tejido social es, como dijera Ernesto Laclau, simplemente un impensable conceptual y programático.

La conclusión es vasta y abrumadora: increíble que a estas alturas de nuestra historia moderna y contemporánea, una de las asignaturas pendientes del quehacer cultural sea la definición, diagnóstico y despliegue estratégico de una auténtica política pública federalista y republicana. Increíble que sigamos subordinados a una narrativa conservadora y centralista que se desentiende de los contenidos regionales del texto cultural nacional. Y diré que, en efecto, no se trata de un asunto sencillo, aunque sí, y con eso debería bastar, de algo claro y evidente al tiempo que dramático y ofensivo dadas las condiciones actuales de nuestro(s) tejido(s) social(es).

Como sucede en el caso de la seguridad pública, se requiere construir una trama de significados distinta a la ya tradicional y convencional narrativa que destaca la ineficiencia o hasta el “anacronismo” de los programas orientados al fortalecimiento de dispositivos regionales, estatales, municipales y comunitarios de intervención social. En un plano, el de la seguridad pública,  se descarta, disminuye o, en el extremo, se anulan por completo los controles policiales municipales (como ha ocurrido en no pocos lugares del país)3 , en otro, el de la acción pública cultural, se imponen programas del centro a la provincia y se formaliza una política y una narrativa lineal y aplanadora de todo erizamiento, de toda diferencia regional (así ocurrió con las casas de cultura municipales y comunitarias que fueron virtualmente satanizadas como vestigios bucólicos de prácticas parroquiales y provincianas –no sé, por cierto, si nuestras burocracias culturales federales y estatales reconozcan la firma de André Malraux en esta línea programática:  con ella se inaugura en Occidente, ni más ni menos, la idea de una política cultural). En ambos planos está claro que se descuida miserablemente el primer eslabón de la cadena que articula la organización social, política y administrativa de la república: la comunidad municipal.

Para avanzar una nueva narrativa en materia cultural, me parece, tendrá que partirse de los contenidos característicos del discurso político convencional: México es una “Nación de naciones”, una Patria de matrias diría don Luis González y González, con una diversa, rica y, en cada caso, arraigada vida cultural que ha permitido a sus moradores establecer relaciones singulares con el mundo que les rodea, con el medio natural y sus semejantes. Ahora, a propósito del terrible flagelo de la violencia que lesiona la sana convivencia y las posibilidades de progreso de nuestras sociedades, es necesario volver la mirada a ese extraordinario legado histórico y a su representación actual a través de sus más distintas manifestaciones. Esto supone dejar atrás las tradicionales concepciones de la cultura como ornamento social o mera evasión del espíritu. Igualmente, tendrán que superarse los encasillamientos que la definen como “alta cultura”, “cultura popular” o “cultura de masas” o de “mercado”. En los tiempos que corren, estamos emplazados a pensar a la cultura como recurso. Solamente desde esta comprensión podremos asumir que, en efecto, “el papel de la cultura se ha expandido de una manera sin precedentes al ámbito político y económico, al tiempo que las nociones convencionales de cultura han sido considerablemente vaciadas”4 .

Vale la pena citar otra parte del texto de Yúdice cuando señala cómo “el concepto de recurso absorbe y anula las distinciones, prevalecientes hasta ahora, entre la definición de alta cultura, la definición antropológica y la definición masiva de cultura. La alta cultura se torna un recurso para el desarrollo urbano en el museo contemporáneo (por ejemplo, el Guggenheim de Bilbao). Los rituales, las prácticas estéticas cotidianas tales como canciones, cuentos populares, cocina, costumbres y otros usos simbólicos son movilizados también como recursos en el turismo y en la promoción de industrias que explotan el patrimonio cultural”5 .

Nadie discute la misión de proyectar una imagen de país, de nación, que la acción pública cultural tiene encomendada. Nadie discute tampoco su función como educadora en las disciplinas artísticas convencionales, proveedora de bienes y servicios culturales diversos (museos, teatros, festivales artísticos, ferias del libro, etcétera). Pero su tarea va, desde luego, mucho más allá: una verdadera política cultural deberá sustentarse, hoy más que nunca, en la demanda objetiva de las comunidades donde se crean los sujetos de la vida social, donde se gesta el déficit de cohesión y ciudadanía que padecemos. Precisamente por las razones que arguyen los políticos, los funcionarios públicos (empezando por el flamante titular de CONACULTA, Rafael Tovar y de Teresa6 ), los intelectuales, opinadores públicos y dirigentes sociales, la política pública debe considerar una recolocación sociológica y política del papel de la cultura.

De aquí que la idea y la práctica de la animación sociocultural (ASC) deba ser ensayada y debatida con más rigor y seriedad en países como el nuestro. La ASC se concibe como “un método de intervención territorial que, desde la cultura, a las personas con aspiraciones y necesidades no satisfechas, les facilite la posibilidad de reunirse en grupos para iniciar un proceso conjunto (…), interrelacionados en redes de cooperación”7 . De lo que se trata, ciertamente, es de concebir a los municipios, a sus centros urbanos y localidades, como espacios en los que coexisten fuerzas cohesionantes y fuerzas tensionantes, lugares en los que se generan representaciones y referencias que amplían o constriñen los horizontes de vida de la gente, lugares de integración y anomia, de inclusión y exclusión8 .

Para que esto suceda, tiene que tomarse una decisión que es, en última instancia, una decisión política: la de asignar nuevos y más poderosos alcances a la acción cultural. Igualmente, tendrán que recuperarse experiencias como la española, la brasileña y la colombiana (el trabajo en redes, el asociacionismo cultural, etc.). Y tendrá que elaborarse un estudio muy serio que permita contar con los registros antropológicos e identitarios, institucionales, emergentes y hasta comerciales del activo cultural de nuestras regiones y comunidades. Sólo así tendrá sentido georreferenciar el requerimiento, las capacidades y competencias culturales de la república cultural.

Ocurriría así un vuelco en nuestra política cultural, y estaríamos entonces, acaso, actuando en verdad con rumbos definidos en el diseño y despliegue de una política pública nacional auténticamente republicana y federalista.

Ronaldo González Valdés (Culiacán, Sinaloa, 1960). Sociólogo y ensayista, miembro del Consejo de Planeación del Centro de Investigaciones Artísticas y Culturales del INBA, profesor e investigador de la facultad de Historia de la Universidad Autónoma de Sinaloa. Su último libro es Sinaloa: una sociedad demediada, México, Juan Pablos eds., 2008.

1 En relación con el federalismo presupuestal en cultura pueden, y deben, pensarse nuevos mecanismos y encontrarse nuevas vías por las que transite, con criterios de racionalidad política y administrativa, la gestión de las entidades públicas estatales y municipales, asociaciones civiles e instituciones de asistencia privada abocadas a la tarea cultural. Es posible articular de manera plural una propuesta que permita arribar a acuerdos fundamentales acerca de la definición y distribución del presupuesto para la cultura. Cfr. González Valdés, Ronaldo, “El presupuesto para la cultura en México”, en nexos 371, noviembre de 2008.

2 “El balance de Sáizar en 1988-2012: cultura y transición”, en Proceso, 3 de diciembre de 2012, p. 82.

3 En la misma conversación, Fernando Escalante dice: “Necesitamos seguramente a la Policía Federal, desarraigada, ubicada en el Distrito Federal, con capacidad de despliegue rápido, por supuesto que sí, para combatir el gran delito. Pero necesitamos también ese otro eslabón que es el policía municipal”. El hecho tiene muchas aristas: ¿Qué va a pasar (qué está pasando) si desbandamos policías municipales por todo el territorio, como hemos hecho, si los ponemos en la calle y sustituimos esos pequeños controles locales por controles federales? (p. 42).

4 Yúdice, George, El recurso de la cultura. Usos de la cultura en la era global, Barcelona, Gedisa, 2008, p. 23.

5 Ibid., p. 16.

6 En su primera declaración como titular del CONACULTA, Tovar y de Teresa dijo que para que el país transite exitosamente a la modernidad a que aspiramos, necesitamos considerar “elementos fundamentales en la reconstitución del tejido social que desafortunadamente, en los últimos años, se ha visto fracturado, incluso para la recuperación de una buena imagen de México en el exterior, que se ha visto dañada en los últimos años” (en Milenio, sábado 8 de diciembre de 2012).

7 Puig, T., Animación sociocultural, cultura y territorio, Madrid, Popular, 1988, p. 23.

1 Cfr. Pose Porto, Héctor, La cultura en las ciudades. Un quehacer cívico-social, Barcelona, GRAÓ, 2006,  p.41.

DOS A LA SEMANA

 

DESAPARECER LAS LICENCIAS

Jorge Aragón Campos

Ya tiene días en la agenda el tema de las licencias de conducir, por exigirse ahora, para obtenerlas, requisitos violatorios de las garantías individuales, los derechos humanos y la privacidad. La discusión entre autoridades y, muy señaladamente, el periódico Noroeste, que hasta un amparo anda promoviendo, se ha centrado en la ilegalidad de los nuevos requisitos, dejando de lado el punto trascendental sobre las licencias de conducir en nuestro estado.

En teoría, la licencia de conducir debiera ser una certificación de facultades, es decir que avalara, a quien la porte, como persona calificada para conducir vehículos automotores; así es en los países normales, por ello obtenerla en esos lugares es en verdad difícil: hay que aprobar exámenes teóricos, pruebas en simuladores, exámenes de salud, etc. aquí en cambio, la licencia sólo sirve para demostrar que hicimos una cola para pagarla; no en balde es un documento invalido en todas partes: no la aceptan en bancos, en comercios… es más, no la aceptan ni el mismo gobierno del estado, que es quien la expide. El único motivo para la existencia de tal documento es recaudatorio, y otra vez ahí tenemos la razón por la cual no es aceptada en ningún lado: tiene el mismo valor que un recibo del agua con el sello de pagado.

La discusión sobre este asunto y otros similares, debiera centrarse en el objetivo de las cosas, deberíamos estar discutiendo si realmente cumplen con los cometidos para lo cual fueron creadas, y no sobre las consecuencias de la última ocurrencia de algún funcionario de cuarta elevado a director o secretario, que es lo que seguramente ocurrió con los dichosos nuevos requisitos. Fue una torpeza más de este gobierno que, para variar, acabó dándose un nuevo balazo en el pie.

Por supuesto que los ciudadanos de a pie no deberíamos ni molestarnos con estos temas pero, sí, nos afectan y por lo tanto debemos actuar, por eso es importante atender los llamados a la rebelión, que en este caso es pacífica y, sobre todo, convocan a hacer valer la ley, pero ya se perdió la oportunidad de ir verdaderamente hasta el fondo: deberíamos estar pidiendo la desaparición de un documento que no cumple con ninguno de los fines para los que fue creado y, más bonito aún, le pega al gobierno donde más le duele: la lana.

pa´que sigan con sus puntadas

 

 

AGENDA POLITICA

Jorge Luis Telles Salazar

 

Lo dicho:

La sala regional del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (con centro de operaciones en la ciudad de Guadalajara) le regresó al PRI y a su candidato Amado Loaiza Perales, la constancia de mayoría correspondiente a la elección para presidente municipal de San Ignacio.

Será Amado Loaiza, por ende, el próximo alcalde de esa municipalidad del centro sur de nuestra entidad.

Aquí lo sostuvimos todo el tiempo:

Que Loaiza Perales no tenía responsabilidad alguna en las causas por las que el Tribunal Estatal Electoral de Sinaloa había anulado dos casillas, que revertían los resultados y que daban el triunfo al candidato del PAN, Arturo Moreno, por una diferencia mínima de votos. El tribunal local desconoció los resultados de esas dos casillas porque en ambas participaron ciudadanos con alguna responsabilidad pública, cosa atribuible al consejo municipal electoral, no al candidato del PRI.

Así las cosas, llevado a cabo el análisis correspondiente, el TRIFE falló a favor de Loaiza Perales y el expediente quedó finiquitado, contra gritos y sombrerazos de parte del candidato y la dirigencia de Acción Nacional.

De acuerdo: Amado Loaiza no fue, quizás, el mejor candidato. Y mucho menos es la palomita del espíritu santo; pero lo legal, legal es.

Simplemente.

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A otra cosa:

Por la vía de la unanimidad, el Congreso del Estado, en la apertura de su periodo extraordinario de sesiones,  modificó  el artículo 10 de la Constitución Política de Sinaloa y esto le abrió las puertas a las candidaturas independientes a los distintos cargos de representación popular, de cara a los procesos electorales venideros. El más próximo de ellos, el de julio del 2015, para la renovación de la cámara baja del congreso de la Unión.

Con esto, y dicho sea de paso, la cámara local de diputados solventó lo que se conoce como una omisión legislativa, puesto que el plazo para darle entrada en los estados a las candidaturas independientes había fenecido 25 días atrás; pero no pasará nada porque en realidad, no representa un problema mayor. Lo que importa es que el acuerdo ya está tomado y que salió por el camino de la unanimidad, cuando requería un mínimo de 27 votos a favor, en tratándose de una reforma de carácter constitucional.

Aún así, la modificación no está completa.

Pendientes, todavía, las disposiciones reglamentarias a las que tendrán que sujetarse quienes aspiren a ser candidatos independientes, más allá de los requisitos que para el caso establece la Constitución Política del Estado de Sinaloa. Esto será tema, seguramente, de la legislatura que viene; la que entrará en funciones el primero de diciembre del año en curso.

Se trata de un asunto complicado, naturalmente. Para ahorrarse muchos problemas y dificultades en el futuro, el Legislativo no solo tendrá que ser claro, sino contundente al momento de definir esquemas, modelos y procedimientos que seguirán los aspirantes a una candidatura independiente, al margen de cualquier partido político. Hablamos de una práctica novedosa en nuestro Estado que podría resultar complicada en un momento dado.

Para esto, el tiempo se le acabó ya a la legislatura en funciones, así que, subrayamos, será responsabilidad de la próxima, donde incidirán diputados de la talle de Jesús Enrique Hernández Chávez, Héctor Melesio Cuen Ojeda, Adolfo Ríos Rojo, Lucas Lizárraga, Ramón Barajas y Francisco Solano, entre muchos más.

Una advertencia: quienes piensen que las candidaturas independientes será la solución para todos aquellos que no sean considerados por sus respectivos partidos políticos, podrían estar totalmente equivocados. Los requisitos no serán fáciles de solventar.

Y si no, al tiempo.

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Por otro lado:

El próximo lunes, personal del Tribunal Estatal Electoral iniciará el reconteo de votos de la elección para diputado local correspondiente al vigésimo distrito electoral (con sede en el puerto de Mazatlán) en la que todavía no existe un ganador, tras la revocación de la constancia de mayoría expedida en principio a favor de Martín Pèrez, el candidato de la coalición “Unidos Ganas Tu”, integrada por los partidos PAN, PRD y PT. Todo esto, usted lo sabe, por mandato de la sala regional de Guadalajara del tribunal electoral del Poder Judicial de la Federación y como respuesta a la impugnación presentada en su momento por el cuerpo jurídico del Comité Directivo Estatal del Partido Revolucionario Institucional.

La disposición inicial es que se cuenten nuevamente los votos en un total de 29 casillas; pero el PRI insiste en que se incluyan todos los paquetes electorales, para disipar hasta la menor de las dudas en torno a quien fue el que ganó realmente la elección para diputado en ese distrito electoral. Hasta el momento, sin embargo, no existe una postura oficial de parte de las oficinas regionales del TRIFE, ni la habrá, según parece, de aquí al lunes venidero.

De cualquier modo, el optimismo de los priistas es grande porque no se trata solo del recuento de los votos por sí mismo, sino que se analizarán cuidadosamente todos los existentes en el paquete electoral, particularmente los declarados como nulos, por alguna de las causales contempladas por la Ley Electoral del Estado de Sinaloa.

Alguna base deben tener los del tricolor para eso. Su confianza es marcadamente superior a la de los panistas, quienes ya entraron en pánico ante la posibilidad de perder esa diputación en los tribunales. Y es que ganaron tan poquitas en las urnas (solo cuatro) que les aterra la simple especulación alrededor de una nueva reducción al número de curules con las que contarán en la próxima legislatura de la cámara local.

A estas alturas ya nada puede hacerse. Solo resta esperar y acatar, desde luego, el fallo de la instancia electoral federal, catalogado como inapelable.

Pendientes pues.

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Mientras.

Prácticamente entregados la totalidad de los nombramientos, el rector de la Universidad Autónoma de Sinaloa, doctor Juan Eulogio Guerra Liera, sostuvo su primera reunión de trabajo con su planta de colaboradores de primer nivel a fin de trazar las líneas de acción que marcarán su paso por nuestra máxima casa de estudios superiores.

Guerra Liera ponderó la vigencia de sus siete grandes objetivos, cuyo cumplimiento, dijo con sinceridad, “requerirá de una labor conjunta de todo el equipo, en una sola dirección y con la misión de la universidad, como expectativa principal”.

Se trata, hay que decirlo, de un equipo muy homogéneo, en el cual todos se conocen e identifican plenamente entre sí. De hecho, la gran mayoría de ellos vienen desde la administración del MC Héctor Melesio Cuen Ojeda, cuya filosofía de cambio y desarrollo en beneficio de la UAS ha sido adoptada plenamente por el nuevo rector.

Bajo esta circunstancia, no habrá pretextos ni excusas para que no cumplan con la función en sus manos depositada.

Tienen lo más importante: la confianza del rector Guerra Liera.

Así de sencillo.

=0=

En tanto.

Tomás Villavelazquez es un veterano de la lucha por la municipalización de Eldorado y hasta la fecha uno de los grandes impulsores del movimiento.

De pie, en uno de los pasillos del Palacio Municipal, nos dice:

= Este arroz, mi querido Jorge (nos conocemos desde nuestra época de estudiantes en la Universidad Autónoma de Sinaloa) ya está más que cocido. Este domingo nuestros sueños comenzarán a hacerse realidad.

= Felicidades: de ser una sindicatura rica pasarán a ser un municipio pobre, como casi todos los de Sinaloa – le replicamos.

= ¡Para nada! Eldorado es una zona privilegiada de nuestro estado. Tiene costas, tiene playas, tiene una gran superficie de tierras bajo riego y muchas otras de temporal, tiene sitios históricos, potenciales polos de desarrollo turístico y todo lo que se requiere para el progreso de la región. ¡Nada de pobre! Seremos uno de los municipios más progresistas de la entidad – contesta con entusiasmo.

Y añade:

= ¿Qué te digo con esto? Que hay pesca; que hay agricultura, para el mercado nacional y el de exportación; que también hay ganadería, fruticultura, granjas de camarón y puntos a desarrollar como Ponce, Quilá, Tabalá y Tacuichamona, por citar algunos. Todo esto está contemplado en los estudios realizados por personal muy calificado de la UAS y será, además de la consulta del domingo próximo, un elemento más que considerará el Congreso del Estado, en su decisión.

= Puede que tengas razón – le contesté -; pero hay algo que no cuadra: el interés político de los más empeñados en la municipalización, que son los que están presionando para hacer esto realidad. A esos poco les importa el bienestar de los doradenses. Lo único que quieren es conquistar la posición y peor: tenerla a perpetuidad. ¿Cómo la ves?

Su respuesta, genial:

= Bueno…De ser así, valdrá “madres” el asunto…

¿Cómo la veis?

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De otras cosas:

Juan José Guerra Abud, secretario del Medio Ambiente y Recursos Naturales del gobierno federal estuvo de visita en días pasados aquí en Sinaloa.

De este viaje, se derivaron tres noticias, de mediana importancia:

1.- El acuerdo para investigar todas las denuncias sobre contaminación causada por la mina Scorpios, en perjuicio de la llamada reserva ecològica de Nuestra Señora de Cosalá y en general de la posible afectación de todas las plantas mineras al ecosistema sinaloense.

2.- La entrega de apoyos al programa de empleo temporal, que ascendió a 13 millones de pesos, para el impulso de 72 proyectos productivos.

Y:

3.- La instalación de la comisión intersectorial de cambio climático.

Publicitada la gira del titular de SEMARNAT; pero esto, guste o no, en nada ayudará para mejorar el gravísimo deterioro ambiental que padece Sinaloa a lo largo y ancho de su extenso territorio.

¿O sí?

=0=

CORTOS.- Agéndelo: este viernes 06, en el puerto de Mazatlán, el rector de la Universidad Autónoma de Sinaloa, Juan Eulogio Guerra Liera, se reunirá con el secretario de Educación Pública del gobierno federal, Emilio Chuayffet. El tema del respaldo económico a la UAS, será la prioridad, por supuesto…ANOTELO.- Discreto, de bajo perfil, cuidadoso para no quitarle reflectores al alcalde Moisés Aarón Rivas Loaiza, el presidente municipal electo, Sergio Torres Félix, labora en varias líneas de acción: la primera de ellas, la definición de las prioridades a atacar, para resolver, en lo posible, dentro de sus primeros cien días de trabajo; la segunda, en la búsqueda de recursos para detonar nuevas obras en la municipalidad y tercera, en la definición de lo que será su equipo de colaboradores, cosa que dilucidará el 30 de diciembre, a más tardar. O sea: un día antes de su toma de posesión. En eso anda Sergio. No precisamente perdido, como se ha dicho por ahí. ¿Qué tal?…SUBRAYELO.- Por cierto, el presidente municipal, Aarón Rivas instaló hoy la mesa de registro del programa federal “Seguro para Madres Solteras”, en un intento serio y responsable de apoyar a todas las mujeres en esta condición, que carezcan de recursos para su manutención y la de sus familias. Hay confianza en buenos resultados. Ojalá…ORALE.- Desde la ciudad de México, el diputado federal Heriberto Galindo Quiñones nos adelanta, vía telefónica, que la representación sinaloense en las dos cámaras del congreso federal unirá filas en torno al gobernador del Estado, Mario López Valdez, en el afán de lograr un presupuesto superior al del 2013, que ascendió a 51 mil millones de pesos. “De ahí para arriba; hacia abajo ¡nada!”, asegura con el optimismo que caracteriza al vicecoordinador de la bancada priista en la cámara de diputados. Pendientes pues… SUBRAYELO.- Este sábado, en un acto con medios de comunicación e invitados especiales, Jesús Valdez dará a conocer su primer informe como representante del quinto distrito electoral federal en la cámara de diputados. El documento contiene puntos interesantes porque de que se trata de un legislador dinámico, ni duda. Lo es. Por ahí nos vemos… COLOFON.- Y hasta aquí por hoy. Nos vamos ya, no sin antes invitarlo a que visiste nuestro sitio de internet www.jorgeluistelles.com, donde encontrará las mejores columnas políticas de Sinaloa, así como la información del momento. Esta columna, Agenda Política también se publica en portales amigos y en medios impresos como el vespertino A Viva Voz (Eva Guerrero); el semanario Río Elota (Memo Aguilar) y los órganos mensuales de difusión Vértice de Sinaloa (Rosa María Ríos/ Jorge Guillermo Cano) y Nueva Visión (Pedro Seminario). En radio, síganos en Agenda Radio, martes y jueves, de 17. 30 a 18 horas, en Radio UAS y en el noticiero vespertino de Víctor Torres, a través de Radio Fórmula: lunes y viernes, 10 minutos antes de las 5 de la tarde. Ya nos fuimos. Dios los bendiga.